José de la Luz Sánchez-Pérez
INIFAP, Campo Experimental Uruapan, Av.
Latinoamericana No. 1101, Col. Revolución, Uruapan, Mich. C.P. 60150, México.
Tel. 01 452 37392 Fax 01 452 44095 E-mail: jsanchez@mail.compusep.com
Con
el objeto de conocer los recursos genéticos de aguacate y especies afines
existentes en México, su distribución geográfica y diversidad genética, se han
efectuado misiones de colecta en tres cuartos del territorio nacional (24
Estados). Se describen de manera preliminar los sitios y áreas de colecta. Los
frutos, semillas y muestras vegetativas colectados, se caracterizaron de
acuerdo a la guía UPOV. Se tiene una primera aproximación a la clasificación
taxonómica, y se presentan las áreas del país con mayor diversidad genética
conformadas por los Estados de Puebla, Michoacán, México Veracruz y Morelos en
el Eje Neovolcánico Central; Veracruz y Tabasco en la llanura costera del
Golfo; Chiapas y Oaxaca en el Sur; la Huasteca Potosina e Hidalguense entre la
Sierra Madre oriental y la costa del Golfo, y la península de Yucatán al
oriente. Adicionalmente se ha establecido una relación entre los taxones y el
medio ambiente donde fueron colectados. A la fecha se cuenta con mas de 600
colectas donde se incluyen ejemplares de Persea
americana Mill. con sus tres razas hortícolas, así como de Persea schiedeana Nees.
PALABRAS CLAVE: Recursos
fitogenéticos, Persea americana y Persea schiedeana,
colectas, caracterización, diversidad genética.
GENETIC
RESOURCES OF AVOCADO (Persea americana Mill.) AN RELATED SPECIES IN
MEXICO
In order to
know the avocado genetic resources distribution in México, and their genetic
diversity, collecting missions have been achieved in 24 States. The collecting
sites / areas are described, and the gathered material–vegetative, fruits and
seeds -is characterized according the UPOV Guide. We have a preliminary
taxonomic classification inside the genus Persea, and the major areas of
genetic diversity are presented. Additionally, relationships between taxons and
their environments have been established. Up to date, we have treated with
about 600 accessions form Persea americana Mill. including the three
horticultural races, and Persea
schiedeana Nees.
KEY WORDS: Plant genetic resources, Persea americana and Persea schiedeana, Collecting,
Characterization, Genetic diversity.
Los
objetivos del presente trabajo fueron los de conocer que recursos genéticos de
aguacate y especies afines existen en México, y cual es su distribución
geográfica. Adicionalmente, se trató de relacionar los diferentes taxones con
variables del medio ambiente donde se les encuentra para conocer sus áreas de
adaptación. Se determinó colectar tantas variantes como fuera posible, para
obtener una amplia base genética la que será conservada en colecciones de
campo, y estará disponible para futuros trabajos de mejoramiento genético del
aguacate.
La
hipótesis de trabajo, es que México es uno de los países que posee la mayor
diversidad genética de aguacate y especies afines.
ANTECEDENTES
El
aguacate (Persea americana Mill) es
un miembro de la antigua y numerosa Familia vegetal de las Lauráceas, la cual
comprende poco más de 50 Géneros entre los que se encuentra Persea.
La
Familia Lauraceae comprende
alrededor de 2200 especies. Estas en su mayoría son tropicales y subtropicales
incluyendo al aguacate. Otros miembros sobresalientes de la Familia Lauraceae, son el laurel, la canela y
el alcanfor (Bergh y Ellstrand, 1986).
El género Persea
tiene un número desconocido de especies (Bergh, 1992), aunque algunos autores
aseguran que son unas 80 las reconocidas como válidas (Storey et al.,
1986; Zentmyer, 1991). El género está constituido por dos subgéneros, uno de
ellos, Persea, contiene unas pocas
especies estrechamente relacionadas entre sí, incluyendo a P. americana, el aguacate comercial. El otro subgénero es Eriodaphne, bastante numeroso,
variable, y claramente diferenciado; contiene además algunas especies que
tienen una resistencia total a la mayor calamidad del aguacate: la pudrición de
la raíz causada por el hongo Phytophthora
cinnamomi. (Bergh y Ellstrand, 1986; Bergh, 1992). Desafortunadamente ambos subgéneros han mostrado ser incompatibles,
por lo que todo intento de hibridarlos, ó de injertar P. americana sobre especies de Eriodaphne, invariablemente han fracasado (Bergh y Ellstrand,
1986; Bergh, 1992).
En
el subgénero Persea se incluye P. schiedeana (“chinini”), a varias
especies cuestionables (Zentmyer y Schieber, 1992), y varias otras formas que
probablemente serían mejor considerarlas como subespecies adicionales de P. americana, tales como P. flocossa, y P. nubigena (Storey et al., 1986; Bergh, 1992).
Casi
todos los miembros reconocidos del subgénero Persea ocurren primariamente en la misma región: desde la parte
central de México, a través de Guatemala hasta gran parte de Centroamérica.
Como evidencia de lo anterior, están los hallazgos de aguacates primitivos en
esa área general, desde la Sierra Madre Oriental en el estado de Nuevo León,
México, hasta Costa Rica en Centroamérica, apoyando la suposición de que se trata
de un Centro de origen del aguacate, y probablemente de todo el subgénero Persea (Bergh y Ellstrand, 1986;
Storey et al., 1986; Schroeder, 1990; Hawkes, 1991; Ben Ya’acov, 1992,
1992a; Bergh, 1992). Esa área general coincide en gran parte con la descripción
de Vavilov (1931, 1951, citado por Hawkes, 1991), del llamado centro Principal
de Origen VII, que incluye a México, Centroamérica y el Caribe.
Desde
ese Centro de Origen, el aguacate se dispersó hacia Norteamérica por México
hasta el Sudeste de los EEUU; hacia Las Antillas, todo Centroamérica y gran
parte de Sudamérica: Colombia, Venezuela, Las Guyanas, Brasil, Ecuador, Perú,
Bolivia y Chile. Esa dispersión tan amplia a través de las áreas de desarrollo
de civilizaciones antiguas, se explica por la alta estima que los indígenas
tenían por ese fruto carnoso, tan nutritivo y de sabor único.
Evidencias
arqueológicas señalan que el aguacate era consumido por los pueblos nativos
desde hace casi 10,000 años. Su cultivo se habría iniciado posiblemente hace
unos 6,000 años (Storey et al., 1986; Schieber y Zentmyer, 1992)
No se sabe cuándo se inició una selección consciente
del aguacate primitivo en busca de mejor calidad de fruto para su propagación.
Smith (1966) citado por Storey et al. (1986), consideró que eso pudo
haber ocurrido hacia el año 900 A. C.; sin embargo, sus
evidencias han sido muy cuestionadas (Storey et al., 1986).
Según
Kopp (1966), el origen de las actuales formas de aguacate es oscuro debido a su
estrecha conexión con representantes de civilizaciones muy antiguas del área
México-Guatemala-Honduras, quienes valoraban mucho sus frutos. Ese es por lo
tanto un problema de Etnobotánica.
Gama
y Gómez (1992), realizaron un estudio en la región Maya de México y
Centroamérica para adentrarse más en los aspectos de Etnobotánica con relación
al aguacate. De acuerdo con sus conclusiones, la domesticación del aguacate
ocurrió hace miles de años, cuando los antiguos pobladores movieron plantas de
su medio silvestre hacia la cercanía de sus sitios de morada, a huertos, y
luego las semillas ahí obtenidas fueron regresadas al medio silvestre.
Aseguran esos autores que el tamaño del fruto no
ayuda a diferenciar entre formas silvestres y cultivadas, ya que en ambas,
diferentes árboles producen fruta de diferente tamaño, especialmente en áreas
tropicales. Argumentan que esa es la razón por la cual no hay una clara
distinción botánica, etnobotánica o ecológica entre aguacates cultivados, y los
silvestres procedentes de bosques naturales. Ello hace que la diferenciación
entre formas silvestres y cultivadas sea una tarea muy difícil y quizás
imposible. Terminan diciendo que ese mismo modelo se ha encontrado en otros
árboles frutales tropicales.
Ben
Ya’acov (1992), parece apoyar en parte esa hipótesis al reportar un tipo de
fruto muy grande de P. americana ssp. Guatemalensis, muy primitivo, en las montañas de Costa Rica. Por
otra parte, Zentmyer (Storey et al., 1986) colectó formas muy primitivas
de aguacate P. americana spp. drymifolia con frutillos de apenas 2 cm de largo.
Las
especies de Persea se han venido
utilizando desde hace miles de años no sólo por su fruto en la alimentación
humana, sino también se han utilizado los árboles como leña, en la construcción
de viviendas, elaboración de herramientas de trabajo, como árbol de sombra,
como alimento de animales domésticos, condimento y medicina (Bergh y Ellstrand,
1986; Gama y Gómez, 1992) y. Otros usos mas recientes han sido la elaboración
de tés y vinos, aceite de cocinar y cosméticos (Schroeder, 1990; Bergh y
Ellstrand, 1986; Bergh, 1992).
No
se puede asegurar que las antiguas civilizaciones ó grupos étnicos que
participaron en el proceso de domesticación del aguacate, hayan contribuido de
alguna manera a la diferenciación de P.
americana en subespecies, pero es evidente que se dieron tipos divergentes
que se desarrollaron en aislamiento geográfico que finalmente dieron lugar a
tipos botánicos distintos (Storey et al., 1986), con diferencias además
en adaptación climática (Bergh, 1992).
Tres
de esos tipos diferentes son en la actualidad ampliamente conocidos a nivel
mundial como subespecies o variedades botánicas de P. americana: P. americana ssp drymifolia, P. americana ssp. guatemalensis y P. americana ssp americana (Bergh, 1992). Desde hace varios años esos tres tipos se
han conocido en los círculos hortícolas como razas ecológicas ó razas
hortícolas: Mexicana, Guatemalteca y Antillana respectivamente (Bergh, 1992;
Bergh y Ellstrand, 1986). Las razas Mexicana y Guatemalteca se originaron y
domesticaron en las tierras altas de México y Guatemala respectivamente (Storey
et al., 1986; Bergh, 1992) mientras que la raza Antillana muy
probablemente tuvo su origen en la costa del Pacífico de Centroamérica, desde
Guatemala hasta Costa Rica (Storey et al., 1986).
Esas
tres razas no son lo suficientemente diferentes como para ser consideradas
especies diferentes, pero sí lo son para considerarse como formas separadas ya
sea como subespecies o variedades botánicas (Bergh y Ellstrand, 1986; Storey et
al., 1986). Ya que las tres razas tienen un genoma muy parecido (2n=24). La
hibridación entre ellas ocurre con facilidad y sus híbridos obtienen ventajas
de adaptación climática, así como características agronómicas mejoradas (Bergh,
1992).
El orden de adaptación tropical de las tres razas,
de mayor a menor es: Antillana. Guatemalteca y Mexicana. En una zona tórrida, a
una misma latitud, desde el nivel del mar hasta 1,000 m de altitud, se adapta
la raza Antillana, junto con algunos frutales como mango y árbol del pan. Entre
1,000 y 2,000 msnm se adapta la Guatemalteca, con cítricos, chirimoya y otros.
De unos 1,500 a 3,000 msnm las líneas Mexicanas se desempeñan mejor junto con
manzanos, duraznos, bosque de pino-encino, etc. (Bergh, 1992; Gama y Gómez,
1992). Sin embargo, como lo señala Bergh (1992), las tres razas pueden convivir
y prosperar bien una junto a otra en partes de Israel y Marruecos, así como tal
vez en otras partes del mundo.
En
el área de origen del aguacate con sus tres razas, se ha dado a través de miles
de años un proceso que ha generado una gran diversidad genética (Ben Ya’acov,
1992a); decenas de miles de árboles silvestres provenientes de semilla
(francos) existen actualmente bajo condiciones ecológicas muy variadas. La
selección natural principalmente y la acción (selección) del hombre durante
miles de años, ha producido tipos adaptados a esas regiones (Ben ya’acov, 1992;
Gama y Gómez, 1992).
Por
ser el aguacate una especie de polinización abierta contiene una gran
variabilidad genética, con posibilidades casi ilimitadas para su
aprovechamiento (Bergh, 1992; Zentmyer y Schieber, 1992). Una amplia diversidad
de germoplasma permite el avance del conocimiento botánico y agronómico así
como el desarrollo de nuevos cultivares (variedades cultivadas). Varios
problemas prácticos y restricciones mayores en la producción de aguacate, tales
como enfermedades, salinidad, producción, calidad, precocidad a madurez, etc.,
quizás pudieran encontrar solución en los recursos genéticos de Persea (Bowman y Scora, 1992).
De
esta manera, la utilización de la diversidad genética existente ya sea como
variedades, portainjertos y en general para el mejoramiento de la especie, es
invaluable para el desarrollo del aguacate bajo condiciones de stress (Ben
Ya’acov, 1992; Gama y Gómez, 1992; Zentmyer y Schieber, 1992). Investigaciones
sobre la posible utilización de parientes botánicos del aguacate para la
obtención de genotipos mejorados, han puesto al descubierto un amplio rango de
materiales vegetales que como el aguacate tienen frutos y plantas útiles e
interesantes (Schroeder, 1990).
El
mejoramiento genético, como la misma evolución de una especie bajo cultivo,
depende de la variación existente dentro de la especie, incluyendo la de sus ancestros
silvestres ó cultivados.
Si bien
por una parte se reporta la existencia de una amplia diversidad genética del
aguacate y sus parientes silvestres, desafortunadamente la destrucción de los
hábitats naturales está ocurriendo a un paso alarmante. La extinción del bosque
tropical con su taxa Lauraceae,
incluyendo parientes del aguacate es especialmente trágica (Bowman y Scora,
1992).
Durante
las últimas tres décadas, los materiales nativos y semisilvestres de aguacate
han estado desapareciendo rápidamente, al igual que otras especies nativas y a
menudo aún más rápido (Ben Ya’acov, 1992a). En ecuador, Persea theobromifolia ha sido reportada como casi extinta (Gentry,
1979, citado por Barrientos et al., 1992); conforme esos hábitats son
alterados, un número desconocido de especies está desapareciendo no digamos
antes de ser estudiadas, sino antes de reconocerlas. Hay indicaciones de que
las actuales estrategias de conservación están fallando (Zentmyer, 1995).
El Dr. Raven
citado por Zentmyer (1992a), señala que “los bosques tropicales están siendo
derribados a una tasa de un acre por segundo... Hay una estimación de extinción
en los próximos 30 años de quizás 65,000 especies vegetales. Un desastre para
la biodiversidad”, y termina sentenciando: “Sostenibilidad y preservación de la
biodiversidad son las dos caras de una misma moneda“.
Para el
caso del Género Persea y especies
relacionadas, las principales causas de la pérdida de nuestros recursos
genéticos en México son:
1) El
derribo de bosques para la apertura de nuevas áreas a la agricultura y la
ganadería, 2) el sobrepastoreo de agostaderos, 3) los incendios forestales, 4)
el avance de las áreas urbanas, 5) el uso de la madera, 6) injertación con
otras variedades (Barrientos et al., 1992; Ben Ya’acov, 1992, 1992a;
Bowman y Scora, 1992; Zentmyer, 1995).
Por lo
señalado en párrafos anteriores, existe un consenso generalizado de que es
necesario desarrollar nuevas estrategias de conservación de nuestros recursos
genéticos.
Por una
parte, se creía que la conservación de los parientes silvestres del aguacate
probablemente sería mejor realizada in
situ o como poblaciones naturales en su lugar de origen (Bowman y Scora,
1992), pero debido a la acelerada destrucción de esos hábitats, es necesario
proceder a su rescate para su preservación, bajo un programa de administración
de colecciones de recursos genéticos que contemple las necesidades actuales y
futuras, asociado con facilidades para la investigación (Ben Ya’acov, 1992a;
Bowman y Scora, 1992). En exploraciones y colectas de Persea realizadas de 1990 a 1992, se encontraron en México
aguacates primitivos silvestres y parientes también silvestres. Estamos ante la
última oportunidad para salvarlos (Ben Ya’acov et al., 1992; Barrientos et
al., 1992).
Aún en el caso de hábitats considerados “seguros”, la
investigación y el mejoramiento del aguacate requieren de un acceso frecuente,
rápido y fácil de algunas muestras de la población, por lo que éstas deberían
ser mantenidas cerca de donde realizan sus actividades los investigadores
(Bowman y Scora, 1992).
Para el
aguacate es crítico conservar tantos tipos nativos como sea posible y estudiar
su importancia para el aguacate cultivado (Ben Ya’acov et al., 1992). La
preocupante realidad es que ya se han perdido varias potenciales colectas de
especies nativas de Persea, debido a
la eliminación de sus hábitats. Nunca se sabrá si alguna de ellas podría haber
tenido en su germoplasma los medios para remediar una enfermedad del aguacate,
o mejorar el rendimiento, ó la calidad del fruto (Zentmyer, 1995).
Los usos
de los recursos genéticos vegetales para cultivos importantes como el aguacate,
pueden ser cambiantes conforme la industria del cultivo evoluciona en respuesta a condiciones alteradas, producción
o preferencias del consumidor. Preguntas o problemas que actualmente parecen
apropiados, seguramente serán reemplazados por otras preocupaciones y
necesidades en los años venideros. Estos argumento y otros, claramente indican
la necesidad de recursos genéticos del cultivo. ¿Cómo podremos Nosotros asegurar
que el germoplasma estará disponible cuando lo necesitemos? (Bowman y Scora,
1992).
El tipo de colección de germoplasma administrado para perennes como el
aguacate, por consideraciones prácticas, se requiere que el material sea
mantenido como árboles sexualmente maduros en un campo o área protegida. Todo
señala a una urgente necesidad de constitución de bancos de germoplasma
adecuados, los cuales no pueden ser sustituidos por métodos emergentes como la
micropropagación y la crioconservación, sino más
bien éstos serían apoyos, o para incrementar la efectividad (Bowman y Scora,
1992).
Durante
el período comprendido entre los años 1994 y 1998, se realizaron viajes de
colecta de aguacate a 24 Estados de la República Mexicana, donde se hicieron
muestreos en 118 Municipios y dentro de ellos en 182 localidades. Se colectaron
principalmente frutos de aguacate y en algunos casos material vegetativo. El material
colectado fue principalmente de cultivares nativos, conocidos como criollos, y
en menor proporción materiales derivados de cultivares mejorados y silvestres.
Para la planeación y
ejecución de las actividades de colectas se siguieron las recomendaciones del
International Plant Genetic Resources Institute (Painting, 1996; 1996a)
Para
los sitios o áreas de colecta se registraron las altitudes y adicionalmente se
registraron variables como latitud, tipo climático clase de suelo
(Clasificación FAO), temperaturas y precipitación pluvial medias anuales, con
el apoyo de la cartografía del Instituto Nacional de Estadística Geografía e
Informática (INEGI), y la publicación “Modificaciones al sistema de
clasificación climática de Köppen” (García, 1998). Un ejemplo de registro se
muestra en el Cuadro1.
El
material colectado se caracterizó de acuerdo a la “Guía para la evaluación de
la distinción, homogeneidad y estabilidad: Aguacate (Persea americana
Mill)” de la Unión Internacional para la Protección de Obtenciones Vegetales
(UPOV). En los Cuadros 2 a 4 se ejemplifican las variables registradas en la
caracterización de desarrollo vegetativo, fruto maduro, pedicelo, fruto
madurado y semilla. Adicionalmente se registró información sobre la fuente de
recolección, tipo y estado de la muestra (IPGRI, 1995).
|
Cuadro 1. Ejemplo de la descripción
del sitio / área de colecta. |
|||
|
Num.
52 |
Clave del sitio / área de colecta |
21ATX1 |
|
|
Entidad federativa: |
Puebla |
Municipio: |
Atlixco |
|
Localidad(es): |
Atlixco |
|
|
|
Clima predominante: |
Templado subhúmedo (C (w1) (w) i g w”) |
|
|
|
Suelos predominantes: |
Feozem
háplico + Andosol ócrico + Regosol éutrico (Hh + To + Re / 1) |
|
|
|
|
Latitud: |
18° 55’ |
|
|
|
Longitud: |
98° 27’ |
|
|
|
|
Isotermas (°C) |
17.9 |
|
|
|
Isoyetas (mm) |
876.6 |
|
|
|
Altitud (m) |
1840 |
El
fruto maduro se define como el fruto fisiológicamente maduro listo para su
cosecha. El fruto madurado se define como el fruto listo para ser consumido.
Tomando
como base esa caracterización, se efectuó una primera aproximación a la
clasificación taxonómica de los materiales colectados, basándose en las
características de fruto sugeridas por Bergh (1992).
En
función de los resultados de la caracterización morfológica de los materiales
colectados, se han identificado las regiones del país que albergan una mayor
diversidad genética de aguacate y especies afines, derivada ya sea de la
variabilidad dentro de una misma raza hortícola, de la presencia de mas de una
raza compartiendo el mismo hábitat, ó bien por la presencia de híbridos
naturales entre razas.
|
Cuadro 2. Ejemplo de caracterización de muestras
vegetativas |
|
Caracterización de desarrollo vegetativo
Número: 93 |
Pedigree:
15XTR-04 |
|
Hoja: porte (durante el crecimiento activo) |
erecto |
|
Lámina de la hoja: pliegues |
plano ó lig. cóncavo |
|
Lámina de la hoja: tamaño |
mediano |
|
Lámina de la hoja: forma |
elíptica |
|
Lámina de la hoja: forma de la punta |
acuminada |
|
Lámina de la hoja: torcido de la punta |
ausente |
|
Lámina de la hoja: Ondulación del margen |
ausente ó muy débil |
|
Lámina de la hoja: conspicuidad de venación (haz) |
conspicuo |
|
Lámina de la hoja: relieve de venación (haz) |
deprimido |
|
Lámina de la hoja: densidad de la pubescencia |
escasa |
|
Lámina de la hoja: aroma de anís |
fuerte |
|
Pecíolo: acanaladura |
incompleta |
|
Cuadro 3. Ejemplo de caracterización
de fruto maduro y pedicelo. |
||
|
Número: 49 |
|
Pedigree: 16UPN-23 |
|
Caracterización
de fruto madurado |
|
|
|
Tamaño |
|
Pequeño (1) |
|
Forma de
la parte basal del fruto |
|
redondeado |
|
Relación
longitud / diámetro mayor |
|
1.234 |
|
Cavidad
del pedicelo |
|
presente |
|
Relación
longitud del cuello / ancho |
|
1.6 |
|
Forma de la
región estilar |
|
redondeado |
|
Restos de
la superficie estigmática |
|
prominente |
|
Tamaño de
las lenticelas |
|
grande |
|
Color de
las lenticelas |
|
rojizo |
|
Conspicuidad
de las lenticelas |
|
conspícuo |
|
Distribución
de las lenticelas |
|
separadas |
|
Lustre |
|
débil |
|
Relieve de
la superficie |
|
lisa |
|
Persistencia
del perianto |
|
débil |
|
Ancho de
la cavidad del pedicelo |
|
estrecha |
|
Posición
del pedicelo |
|
a lo
largo de la axila |
|
Caracterización de pedicelo: |
|
|
|
Longitud |
|
medio |
|
Conspicuidad
de la unión al pedúnculo |
|
conspícuo |
|
Diámetro
comparado con el pedúnculo |
|
mas
grande |
|
Forma |
|
cilíndrica |
|
En forma
de "cabeza de clavo" |
|
ausente |
|
Color |
|
verde |
|
Superficie |
|
rugosa |
Las semillas
de los frutos tanto de P. americana como de P. schiedeana se
germinaron en bolsas de plástico en condiciones de vivero, y el material
vegetativo de P. americana se injertó
sobre portainjertos de aguacate de la raza mexicana. Cuando las plantas de
vivero alcanzaron un estado de desarrollo adecuado, se transfirieron a huertos
que fungen como colecciones de campo, uno de ellos en Uruapan Michoacán que
albergará los materiales provenientes de climas templados y subtropicales, y
otro huerto en Apatzingán Michoacán, en donde se ubicará el material originario
de climas cálidos.
|
Cuadro 4. Ejemplo de caracterización de fruto madurado y semilla. |
||
|
Número: 452 |
|
Pedigree: 18XAL-05 |
|
Caracterización
de fruto madurado |
|
|
|
Color de la cáscara |
|
verde oscuro |
|
Espesor de la cáscara |
|
muy gruesa |
|
Textura de la cáscara |
|
corchosa |
|
Adherencia de la cáscara a la pulpa |
|
media |
|
Color principal de la pulpa |
|
crema |
|
Color de la pulpa cercana a la
cáscara |
|
verde pálido |
|
Ancho de la capa coloreada Cercana a
la cáscara |
|
media |
|
Conspicuidad de fibras en la pulpa |
|
inconspícuo |
|
Textura de la pulpa |
|
suave |
|
Firmeza de la pulpa |
|
media |
|
Aroma de anís de la pulpa |
|
ausente |
|
Amargor de la pulpa |
|
ausente |
|
Ubicación de la semilla en la cavidad |
|
apretada |
|
Caracterización
de semilla |
|
|
|
Tamaño comparado con el fruto |
|
pequeño |
|
Forma de la sección longitudinal |
|
base achatada, ápice redondeado |
|
Forma de la sección transversal |
|
circular |
|
Poliembrionía |
|
ausente |
|
Adherencia de la cubierta |
|
al embrión |
|
Superficie del cotiledón |
|
ligeramente rugosa |
|
Dimensiones
en fruto y semilla: |
|
|
|
Longitud de fruto (cm) |
|
11.5 |
|
Diámetro de fruto (cm) |
|
8.0 |
|
Relación longitud / diámetro: |
|
1.444 |
|
Peso de fruto (g) |
|
316.7 |
|
Peso de semilla (g) |
|
46.5 |
|
Relación peso semilla / peso de
fruto: |
|
14.70% |
Al
momento de las colectas, siempre que fue posible, se entrevistó a las personas
que proporcionaron el material genético para conocer su opinión sobre la
conservación y aprovechamiento de recursos genéticos de aguacate, y en general
la importancia de estos para su vida cultural y la economía familiar.