1999. Revista Chapingo Serie Horticultura 5: 231-237.
CULTIVO in vitro DEL
AGUACATERO (Persea americana Mill.)
Instituto de Investigaciones de Cítricos y otros
Frutales, Cuba.
RESUMEN
Se cultivaron embriones
inmaduros y maduros de diferentes cultivares de aguacatero (Persea americana Mill.) en el medio
mineral de Murashige y Skoog (1962) a la mitad de su concentración, con la
adición de 0.5 mg·litro-1 de BA (6-bencil aminopurina) en un caso y
de 0.5 mg·litro-1 de BA y de GA3 (ácido giberélico) en el
otro. Los mejores resultados se obtuvieron en el medio que contenía GA3 donde se logró la formación de 3 a 10 brotes
por embrión. El subcultivo en el mismo
medio basal con 2.0 mg·litro-1 de AIB (ácido indol-3-butírico) y
0.5% (p:v) de CA (carbón activado) provocó 30.0-40.0% de enraizamiento. El injerto de los brotes obtenidos in vitro en patrones previamente
establecidos bajo condiciones de aislamiento fue también efectivo. Se obtuvieron plantas completamente conformadas
cuando se extrajeron embriones maduros y se cultivaron en medio MS y DF (Dixon
y Fuller, 1976) sin reguladores del crecimiento. La adición de CA (0.5%) garantizó un mejor crecimiento y un
sistema radical bien conformado. Se
lograron establecer microinjertos in
vitro, utilizando como patrones las plantas obtenidas por cultivo de
embriones. Se emplearon explantes
nodales de plantas de vivero etioladas del cultivar ‘Duke-7’ para establecer la
técnica de multiplicación in vitro. La emisión de brotes fue posible en el medio
DF con 2.0 mg·litro-1 de BA y de GA3, respectivamente,
pero no hubo formación de brotes múltiples en ninguna de las combinaciones de
reguladores empleadas. Se logró el
enraizamiento cuando al medio se incorporó 2.0 mg·litro-1 de AIB y
1.0 mg·litro-1 de GA3, así como con 5.0 mg·litro-1
de AIB y 1.0 mg·litro-1 de
GA3, con porcentajes de éxito de 83.3 y 98.0%, respectivamente. La aclimatación de las plantas fue del
40.0%, y el crecimiento fue más lento comparado con el de las provenientes de
semillas en los viveros comerciales.
PALABRAS CLAVE: Aguacate, cultivo de tejidos, reguladores de
crecimiento.
Dentro de los frutales tropicales, el aguacatero (Persea americana Mill.) presenta gran importancia en Cuba, por el amplio consumo de sus frutos y por
las posibilidades de comercialización. El desarrollo de programas de
mejoramiento en el país, impone la necesidad de establecer metodologías para la
multiplicación vegetativa, para el cultivo de embriones maduros e inmaduros, y
para el microinjerto in vitro,
aspectos que constituyen objetivos del presente trabajo. Investigaciones en estas direcciones se
están desarrollando en diferentes países a escala mundial (Skene y Barlass,
1983; Pliego Alfaro et al., 1986; Pliego y Murashige, 1987;Schall, 1987;
Solorzano, 1989; González et al.,
1991 a; 1991 b; Mohamed-Yasen, 1993; Biasi et
al., 1994; Rodríguez et al.,
1992; 1993; 1995; 1997;1998).
Todos los experimentos se realizaron en el Departamento de Desarrollo y
Extensión Agrícolas, del Instituto de Investigaciones de Cítricos y otros
Frutales, en Alquízar, La Habana, Cuba.
El material vegetal estuvo constituido por frutos maduros e inmaduros de
diferentes cultivares de aguacatero (Persea
americana Mill.) procedentes de la colección, y por plantas jóvenes de
semillas, e injertadas con los cultivares Suardía y Duke-7, que crecieron en
invernaderos, bajo condiciones de humedad relativa y temperatura controladas.
A todos los medios de cultivo se le añadieron 30 g·litro-1 de
sacarosa (excepto en el experimento donde se siguió la técnica de microinjerto
de González et al., 1977, donde se
utilizó 75 g·litro-1), y el pH se ajustó a 5.7 ± 0,1. Cuando se empleó medio
sólido se agregaron 7 g·litro-1 de agar-agar. En todos los casos la esterilización se
realizó en autoclave a 121°C y a una presión de 1.2 kg·cm-2 durante
15 minutos.
Los cultivos se mantuvieron a una temperatura de 27 ± 1°C y a un fotoperíodo de 16 horas luz, con lámparas de luz blanca
fluorescente, a una intensidad lumínica de 80 E·m-2·s-1.
En todos los análisis de varianza que se detectaron diferencias
significativas entre tratamientos, se realizó una prueba de comparación de
medias para un nivel de significación del 5% (Duncan, 1960)
Cultivo in vitro de embriones
Se colectaron frutos pequeños (1.0-24.0 g) de diferentes cultivares de aguacatero: ‘Hass’, ‘Suardía’, ‘Catalina’, y ‘Jaruco N° 1’, se lavaron con detergente y agua corriente, y se sumergieron en etanol al 96% para ser flameados en la cámara de flujo laminar previo a la extracción de embriones.
Se extrajeron los embriones
adjunto a los cotiledones y se cultivaron en el medio de Murashige y Skoog
(1962) diluido al 50% (MS½), líquido, suplementado con 0.5 mg·litro-1 de
6-bencil aminopurina (BA), y con 0.5 mg·litro-1 de BA y 0.5 mg·litro-1
de ácido giberélico (GA3), respectivamente. Cuando comenzaron a
separarse los cotiledones, se extrajeron, y la mitad que contenía el embrión se
subcultivó en el mismo medio de cultivo, para facilitar la absorción de nutrientes.
Se evaluó el número de embriones
contaminados, los muertos, los latentes y los que crecieron en cada caso. Donde se detectó crecimiento se determinaron
el número y la longitud de los brotes emitidos.
A los 45 días de cultivo, los
brotes se subcultivaron en el medio sólido de Murashige y Skoog (1962) (MS) con
2.0 mg·litro-1 de ácido indol-3-butírico (AIB). Se consideró la adición o no de carbón
activado al 0.5% (p:v). A los 45 días
de cultivo se evaluó el número de brotes enraizados.
Además, se escindieron 10 brotes
y se injertaron in vivo sobre
patrones que crecieron bajo condiciones de aislamiento. Las plantas injertadas
se mantuvieron a un régimen de alta humedad relativa y una temperatura de 25 ± 2°C. Se determinó el porcentaje
de prendimiento.
Se tomaron semillas de frutos
maduros y se sometieron al mismo método de desinfección superficial descrito
anteriormente. Seguidamente se
extrajeron los embriones con una porción pequeña de cotiledón y se cultivaron
en los mismos medios de cultivo empleados para embriones inmaduros, pero en
estado sólido. Después de 45 días, los
brotes emitidos se subcultivaron en un medio MS con 2.0 mg·litro-1
de AIB y con la adición o no de CA al
0.5% (p:v).
Se cultivaron embriones maduros
en los medios MS y DF (Harty, 1985) sin reguladores del crecimiento y
considerando la adición o no de carbón activado al 0.5% (p:v). A los 35 días de
cultivo se evaluó el número de embriones que crecieron, y en cada tratamiento
se determinó la altura de las plántulas (en mm), la longitud de la raíz
principal (en mm), el diámetro a nivel del cuello (en mm), el número de hojas y
el número de raíces secundarias. Los
datos obtenidos se procesaron directamente, exceptuando las dos últimas
variables que se transformaron a x½ y a (x + 0,5)½, respectivamente, mediante un
análisis de varianza simple, siguiendo un diseño de bloques al azar con 7
réplicas de cuatro embriones cada una.
Microinjertos in vitro
Se utilizaron como patrones
plantas de ‘Duke-7’, etioladas o no, obtenidas a través de cultivo de embriones
maduros. Como fuente de ápices se
emplearon yemas terminales de plantas obtenidas de la misma manera que los
patrones, pero del cultivar Suardía.
Los microinjertos se realizaron
según la metodología descrita por González et
al. (1977) empleada para cítricos, que consiste en un corte en forma de
ventana triangular en el extremo del patrón decapitado, donde se implantó el
ápice. Las plantas microinjertadas se cultivaron en medio MS líquido con las
vitaminas de White y 75 mg·litro-1 de sacarosa.
Patrones de ‘Duke-7’ obtenidos
por la misma vía, se microinjertaron utilizando la técnica sugerida por
Pliego-Alfaro et al. (1986), con
yemas axilares provenientes de plantas jóvenes injertadas del cultivar
Suardía. La misma consistió en el
aislamiento de la yema practicando un corte en forma de cuña en el vástago
previamente desinfectado, la cual se situó en una incisión vertical practicada
en el extremo del patrón decapitado. Se
utilizó medio MS sólido con 1.0 mg·litro-1 de BA.
En ambas metodologías se
determinaron los porcentajes de prendimiento.
Multiplicación in
vitro
Se empleó como material vegetal
plantas procedentes de semillas e injertadas de ‘Duke’, las cuales, después de
podadas se colocaron en una cámara oscura para inducir la emisión de brotes
etiolados. Posteriormente se asperjaron
con fungicidas de contacto y sistémicos de forma alternada a intervalos
semanales. A partir de los 30-45 días
se tomaron secciones de ramas y se practicó la siguiente desinfección
superficial: Lavado con agua
continua por dos horas; agitación durante quince minutos
en hipoclorito de sodio
(1.25% de cloro activo) con tres
gotas de tween 80 por cada 100 ml de solución; tres enjuagues con solución
acuosa de ácido cítrico (250 mg·litro-1) estéril.
Para el establecimiento in vitro se emplearon ápices caulinares
(1.0 cm) y explantes nodales (0.6 cm) y se cultivaron en los medios MSM
(Schall, 1987) y DF (Dixon y Fuller, 1976) suplementados con 2.0 mg·litro-1
de BA (6-bencil aminopurina) y con 2.0 mg·litro-1 de GA3
(ácido giberélico), respectivamente. A los 45 días de cultivo se determinaron
el porcentaje de brotación y la longitud de los brotes (cm). Los datos se evaluaron a través de análisis
de varianza simple, previa transformación a arcsen(x)1/2 en el primer
caso y a x + 0.5 en el segundo.
Brotes de aproximadamente 1.0
cm se subcultivaron en MSM y
DF suplementados con 2.0 y con 5.0
mg·litro-1 de BA. Se evaluó
además el efecto de la adición de 40
mg·litro-1 de L-arginina y L-glutamina. Se determinaron el número de brotes por explante y su
crecimiento (cm), así como el grado de
expansión del limbo foliar de forma cualitativa. Los datos del número de brotes
por explante se transformaron a (x)1/2 y se evaluaron a través de
análisis de varianza simple. Los brotes
se clasificaron en dos categorías de acuerdo a su tamaño: (0.5-1.0 cm) y
(1.1-2.0 cm) y se determinaron los porcentajes en cada caso. Los datos se evaluaron mediante análisis de
varianza simple previa transformación a arcsen(x)1/2.
Para el enraizamiento in vitro se empleó el medio basal DF suplementado con 2.0 mg·litro-1
de AIB (ácido indol-3-butírico); 2.0 mg·litro-1 de AIB + 1.0
mg·litro-1 de GA3; 5.0 mg·litro-1 de AIB y 5.0
mg·litro-1 de AIB + 1.0 mg·litro-1 de GA3. En todos los casos se adicionó CA al 0.5%
(p:v). A los 60 días se determinó el
porcentaje de brotes enraizados y los datos se procesaron mediante análisis de
varianza simple, previa transformación a arcsen(x)1/2.
Las plantas obtenidas se
subcultivaron durante 15 días en medio líquido con las sales de DF reducidas al
50% sin reguladores del crecimiento y 15 g·litro-1 de sacarosa, y se
incorporó luz incandescente al sistema de iluminación antes de la aclimatación.
Cultivo in vitro de embriones
En el Cuadro 1, se exponen los
resultados obtenidos con embriones inmaduros cultivados en ambos medios de
cultivo. Se detectó que el porcentaje
de contaminación fue relativamente alto, debido fundamentalmente a la presencia
de bacterias en los frutos colectados.
Se observó que el porcentaje de
embriones establecidos es bajo, si se toma en consideración el total cultivado in vitro; sin embargo, los que se
mantuvieron latentes, y donde sólo se observó un engrosamiento de los
cotiledones, son reducidos (Cuadro 1).
La respuesta fue superior en el medio que contenía GA3, pero
en ambos se detectó la emisión de 3 a 10 brotes por embrión, los cuales pueden
llegar a tener entre 2.0 y 5.0 cm de altura, y con la presencia de gran número
de hojas con la lámina foliar reducida.
En embriones maduros hubo respuesta similar en el 60.0% de los cultivos.
|
Cuadro 1. Influencia
del medio de cultivo sobre el comportamiento in vitro de embriones
inmaduros de Persea americana
Mill. |
||||||
|
CULTIVAR |
TOTAL DE EMBRIONES |
CONTAMINADOS (%) HONGOS BACTERIAS |
MUERTOS (%) |
LATENTES (%) |
CON BROTES (%) |
|
|
|
|
Medio:
MS½
+ 0.5 mg·litro-1 BA |
|
|
||
|
Hass |
161 |
4.34 16.14 |
47.00 |
1.97 |
30.55 |
|
|
Suardía |
22 |
0.00 47.74 |
16.63 |
2.00 |
33.63 |
|
|
Catalina |
25 |
0.00 48.00 |
32.00 |
0.00 |
20.00 |
|
|
|
|
Medio: MS½ + 0,5
mg·litro-1 BA + 0,5 mg·litro-1 GA3 |
|
|
||
|
Jaruco
N° 1 |
25 |
0.00 23.33 |
28.20 |
1.80 |
46.67 |
|
|
Suardía |
27 |
0.00 24.44 |
35.03 |
2.00 |
38.53 |
|
|
Catalina |
27 |
3.00 26.00 |
29.62 |
2.86 |
38.51 |
|
|
MS½ : Medio de Murashige y Skoog
(1962) a la mitad de su concentración original. |
||||||
Se pudo constatar que los
embriones provenientes de frutos con una masa menor de 10.0 g, o lo que es
equivalente, de una longitud de 30.0 – 40.0 mm, prácticamente no responden a
ninguno de los medios empleados.
El subcultivo a un medio sólido
con 2.0 mg·litro-1 de AIB y 0.5% de CA provocó el 33.8% de
enraizamiento en los brotes provenientes de embriones inmaduros. Cuando se emplearon brotes obtenidos a
partir de embriones maduros se alcanzó el 40.15% de enraizamiento.
Se pudo comprobar además, que el
injerto in vivo de los brotes sobre
patrones que crecieron bajo condiciones de aislamiento fue exitoso en el 70.0 %
de los casos.
|
Cuadro 2. Influencia
de los medios de cultivo sobre el crecimiento in vitro de embriones maduros de Persea americana Mill. |
||||||
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|
TRATAMIENTOS |
|
|
|||
|
|
MS |
DF |
|
|
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|
VARIABLES |
+CA |
-CA |
+CA |
-CA |
E.S. |
C.V.
(%) |
|
Altura (mm) |
42.4 a |
31.5 c |
40.7 a |
37.2 b |
4.1* |
10.86 |
|
Diámetro a
nivel del cuello (mm) |
1.92 |
1.86 |
1.62 |
1.77 |
0.1 |
3.87 |
|
Número de
hojas |
12.3 |
11.6 |
12.6 |
11.4 |
0.2 |
5.53 |
|
Longitus de
la raíz (mm) |
103.1 b |
128.9 a |
131.7 a |
105.0 b |
8.4* |
7.20 |
|
Número de raíces secundarias |
1.7 b |
0.0.d |
3.4 a |
0.4 c |
0.1* |
0.18 |
|
MS: Medio de Murashige y Skoog
(1962), DF: Medio de Dixon y Fuller (1976), +CA: Con carbón activado (0.5
mg·litro-1), -CA: Sin carbón activado. |
||||||
El cultivo de embriones maduros
en los medios MS y DF, sin la adición de reguladores del crecimiento y con el
suplemento o no de CA (0.5%), demostró resultados alentadores. En todos los casos se formaron plántulas en
más del 80.0 % de los cultivos.
En el Cuadro 2 se muestran los
resultados obtenidos producto de las mediciones de las cinco variables
evaluadas. En tres de ellas se
detectaron diferencias significativas entre tratamientos: altura de los brotes,
longitud de la raíz principal y el número de raíces secundarias. Los mejores resultados se obtuvieron en el
medio DF suplementado con CA. También
en el medio MS con CA se obtuvieron resultados alentadores, pero el desarrollo
del sistema radical fue más pobre.
Microinjertos in vitro
De los microinjertos realizados
por el método de González et al.
(1977), prendieron el 20.0 % cuando se utilizaron patrones sin etiolar, y
crecieron sólo el 11.4%. La
aclimatación de las plantas microinjertadas fue baja. El empleo de patrones etiolados fue totalmente inefectivo.
Cuando se empleó la técnica
sugerida por Pliego-Alfaro et al.
(1986) el prendimiento de los microinjertos fue sólo del 5.0 %. Se produjo oxidación de los tejidos tanto en
las yemas como en el corte realizado al patrón. Al igual que en el caso anterior, la adaptación de las plantas en
la fase de aclimatación fue baja.
|
Cuadro 3. Efecto
del medio de cultivo y del tipo de explante sobre el establecimiento in vitro en P. americana Mill. |
|||||
|
|
|
Reguladores
(mg·litro-1) |
|
|
|
|
Tipo
de explante |
Medio
Basal |
BA |
GA3 |
Altura del brote (cm) |
Porcentaje de brotación |
|
N |
MSM |
2.0 |
- |
0.33 cdz |
28.5 c |
|
N |
MSM |
2.0 |
2.0 |
0.80 b |
46.5 b |
|
N |
DF |
2.0 |
- |
0.48 c |
30.1 c |
|
N |
DF |
2.0 |
2.0 |
2.33 a |
97.0 a |
|
A |
MSM |
2.0 |
- |
0.15 a |
4.8 c |
|
A |
MSM |
2.0 |
2.0 |
0.46 c |
12.8 d |
|
A |
DF |
2.0 |
- |
0.48 c |
16.0 d |
|
A |
DF |
2.0 |
2.0 |
0.53 c |
19.5 cd |
|
E.S. C.V. (%) |
|
|
|
0.07* 6.39 |
0.09* 8.33 |
|
zLetras iguales en una misma
columna no difieren para un nivel de significación del 5%. BA: 6 bencil
aminopurina, GA3: ácido giberélico, N: explantes nodales, A:
ápices caulinares, MSM: medio basal de Schall (1987), DF: medio
basal de Dixon y Fuller (1976). |
|||||
Multiplicación in vitro
Plantas procedentes de semillas:
La brotación durante la fase de
establecimiento in vitro estuvo
influenciada por el tipo de explante y de medio basal, así como por la
combinación de reguladores del crecimiento (Cuadro 3). Los mayores valores se alcanzaron en
explantes nodales, los que generalmente difirieron significativamente del
resto, y hubo mayor efectividad cuando se empleó medio DF con la adición de 2.0
mg·litro-1 de BA y 2.0 mg·litro-1 de GA3, al
considerar las dos variables evaluadas.
El crecimiento en los ápices caulinares fue a partir del desarrollo de
yemas laterales y no por la elongación de la apical.
Durante la fase de multiplicación
in vitro se obtuvieron mejores
resultados en los medios que contenían 2.0 mg·litro-1 de BA, lo cual
se puso de manifiesto a través de un mayor crecimiento de los brotes (Cuadro
4). La adición de 5.0 mg·litro-1
del regulador tuvo un efecto negativo que provocó el deterioro y la muerte de
algunos explantes. En casi todos los
tratamientos no se detectaron la formación de brotes múltiples, solamente cuando
al medio DF se adicionó 2.0 mg·litro-1 de BA se obtuvieron 2 brotes
de forma eventual. Cuando se
incorporaron la L-arginina y la L-glutamina a razón de 40 mg·litro-1
se vio favorecido el desarrollo de la lámina foliar.
|
Cuadro 4. Efecto
del medio de cultivo sobre la multiplicación in vitro en Persea
americana Mill. |
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|
|
Regulador |
Aminoácidos (mg/L) |
Crec. brotes (%) |
||
|
Medio Basal |
BA (mg·litro-1) |
L-glutamina + L-arginina |
Tasa de multiplicación |
0.5-1.0 cm |
1.1-2.5 cm |
|
MSM |
2.0 |
- +
- |
1.0 |
17.2 bcz |
91.4 ab |
|
MSM |
5.0 |
- +
- |
1.0 |
94.0 a |
16.0 c |
|
DF |
2.0 |
- +
- |
1.2 |
8.6 bc |
91.4 ab |
|
DF |
5.0 |
- +
- |
1.0 |
84.0 a |
16.0 c |
|
MSM |
2.0 |
40 + 40 |
1.0 |
20.0 b |
80.0 b |
|
MSM |
5.0 |
40 + 40 |
1.0 |
86.0 a |
14.0 c |
|
DF |
2.0 |
40 + 40 |
1.3 |
5.0 c |
95.0 a |
|
DF |
5.0 |
40 + 40 |
1.0 |
88.0 a |
12.0 c |
|
E.S. C.V(%) |
|
|
0.6 (NS) 5.66 |
0.13*
8.66 |
0.16*
10.31 |
|
zLetras iguales en una misma columna
no difieren a un nivel de significación del 5%. BA: 6 bencil aminopurina, MSM:
medio basal de Schall (1987), DF: medio basal de Dixon y Fuller (1976). |
|||||
El Cuadro 5 muestra que los
medios que contenían sólo AIB, fueron poco efectivos para inducir el
enraizamiento in vitro, todos con
porcentajes de éxito inferiores a 50%.
Los mejores resultados se obtuvieron cuando se emplearon 2.0 ó 5.0
mg·litro-1 de AIB combinados con 1.0 mg·litro-1 de GA3. En ninguno de los tratamientos hubo desarrollo
de raíces secundarias. La aclimatación
fue superior al 70%, pero el crecimiento de las plantas fue lento.
Plantas injertadas etioladas:
El total de explantes nodales con brotación fue del 48% en el medio DF
con 2.0 mg·litro-1 de BA y 2.0 mg·litro-1 de GA3,
y la altura promedio de los brotes fue de 1.25 cm. Prácticamente no hubo respuesta positiva cuando se utilizaron
brotes apicales. La tasa de
multiplicación siempre fue de 1.0 y el crecimiento fue limitado en los brotes
subcultivados en el mismo medio basal con 2.0 mg·litro-1 de BA, y
hubo mayor desarrollo del limbo foliar cuando se adicionó 40.0 mg·litro-1
de L-arginina y L-glutamina. El
enraizamiento fue inferior al 30% en todos los medios utilizados. En DF suplementado con 2.0o con 5.0 mg·litro-1
de AIB combinados con 1.0 mg·litro-1 de GA3 fue del 20.0y
del 26.6%, respectivamente. La
aclimatación fue exitosa en el 50% de las plantas, las cuales crecieron muy
lentamente.
|
Cuadro 5. Influencia
del medio de cultivo sobre el enraizamiento in vitro en Persea
americana Mill. |
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|
Reguladores
(mg·litro-1) |
|
||
|
Medio
Basal |
AIB |
GA3 |
BA |
Porcentaje
de enraizamiento |
|
DF |
2.0 |
- |
- |
43.3 cz |
|
DF |
5.0 |
- |
- |
25.0 d |
|
DF |
2.0 |
1.0 |
- |
83.3 b |
|
DF |
5.0 |
1.0 |
- |
98.0 a |
|
E.S.
C.V.(%) |
|
|
|
0.05* 3.01 |
|
zLetras
iguales no difieren a un nivel de significación del 5 %. AIB: ácido indol - 3 – butírico, GA3:
ácido giberélico, BA: 6-bencil-adenina, DF: medio basal de Dixon y Fuller
(1976). |
||||
La implementación de la técnica de cultivo de embriones de aguacatero,
responde a diferentes problemas de orden práctico que se presentan en el campo
del mejoramiento genético de este frutal.
La producción de híbridos a través de polinizaciones dirigidas se ve
afectada por la gran cantidad de frutos que se pierde en la fase de cuajado, de
ahí la importancia que presenta el cultivo de embriones inmaduros para salvar
genotipos deseados. Los resultados
obtenidos en este caso, coinciden con los de Skene y Barlass (1983) y Rodríguez
et al. (1993, 1995), ya que se
obtienen brotes múltiples con la adición de BA al medio de cultivo. Se comprobó que el GA3 provoca
además un efecto positivo en los primeros estadíos del desarrollo de los
mismos, resultados que coinciden con los de Nel y Kotze (1982).
Dos de los inconvenientes de esta técnica son la alta tasa de
contaminación por bacterias que presentan los frutos pequeños que se desprenden
de los árboles, y el hecho de que los frutos de dimensiones muy pequeñas no
responden a ella. Skene y Barlass
(1983), lograron el 60.0 % de los cultivos sólo en frutos de 100 días de
formados, lo que confirma los resultados obtenidos.
El cultivo in vitro de
embriones maduros se ha empleado para la selección de genotipos resistentes a
la salinidad (González-Rosas et al.,
1991b), y para el rejuvenecimiento de cultivares como paso previo a la
micropropagación (Pliego-Alfaro et al.,
1986; Pliego y Murashige, 1987). La
obtención de patrones bien conformados se logró preferentemente en el medio DF
sin suplemento de reguladores del crecimiento y la adición de carbón activado
al 0.5%. Los microinjertos realizados,
siguiendo las técnicas de González et al.
(1977) y de Pliego-Alfaro et al.
(1986), tuvieron bajos prendimientos, debido posiblemente a problemas de
manipulación y a la oxidación de los tejidos.
En especies leñosas la capacidad morfogenética bajo condiciones in vitro está ligada al empleo de
materiales con características juveniles (Pliego-Alfaro, 1986;). Esto limita la propagación de individuos
adultos seleccionados que puedan presentar resistencia a enfermedades y a
estrés ambientales. Para el
rejuvenecimiento del aguacatero se han usado con éxito los microinjertos
sucesivos de yemas adultas en patrones juveniles (Pliego-Alfaro, et al.,1986; 1990; Pliego-Alfaro y
Murashige, 1987), las brotaciones jóvenes después de podas severas
(Pliego-Alfaro, 1986; Biasi et al.,
1994) y los brotes etiolados (Schroeder, 1979; Cooper, 1987; Solorzano, 1989;
Solorzano et al., 1989; Capote et al., 1995; Rodríguez et al., 1998). Este último método, aunque resultó útil para las dos fuentes de
explantes empleadas, los mejores resultados se obtuvieron cuando el material
vegetal provenía de semillas. González
y Salazar (1984) informaron que los explantes procedentes de plantas
parcialmente etioladas fueron los de mejor comportamiento durante la
multiplicación in vitro de esta
especie.
Para la propagación in vitro
de esta especie se han empleado diferentes medios minerales: MS
(Mohamed-Yasseen, 1993); MS con los macroelementos diluidos al 50 % (Nel y
Kotze, 1982; González y Salazar, 1985; Schall, 1987; Solorzano et al. 1989; Biasi et al., 1994); DF (Harty, 1985; Capote et al., 1995; Rodríguez et al.,
1998) y WPM (Cooper, 1987). Los resultados obtenidos demostraron que el medio
basal de Dixon y Fuller (1976) resultó eficiente para las diferentes fases del
cultivo.
La inducción de brotes durante el establecimiento in vitro fue superior cuando se adicionó BA y GA 3 a
cada medio basal. Resultados similares fueron informados por Nel y Kotze (1983)
y por Solorzano et al. (1989). Se
sugiere que el ácido giberélico logra romper el letargo de las yemas axilares
en el aguacatero (Young, 1983), aunque Biasi et al. (1994) detectaron un incremento significativo del porcentaje
de brotaciones anormales, con hojas retorcidas y cloróticas, quebradizas, poco
expandidas y de fácil abscisión cuando se adicionó este regulador del
crecimiento al medio de cultivo. Las diferencias detectadas pueden deberse a
que los explantes fueron tomados de distintos cultivares; sin embargo, las
respuestas a 2.0 mg·litro-1 de BA fueron efectivas en los
aguacateros ‘Fuerte’ (Schall, 1987), ‘Colin V-33’ y una selección de la raza
Antillana (Solorzano, 1989; Solorzano et
al., 1989) y ‘Oro Verde’ (Biasi et al.,
1994).
Prácticamente no se detectó la formación de brotes múltiples en casi
ninguno de los medios empleados. De forma similar, Solorzano (1989) obtuvo una
tasa de multiplicación de 1 si los reguladores del crecimiento eran añadidos
antes de la esterilización de los medios, pero fue de 3 para el ‘Colin -V-33’ y
de 4 para una selección de la raza Antillana cuando incorporaron 2.0 mg·litro-1
de BA y GA3, respectivamente, con el auxilio de un filtro miliporo.
También Pliego-Alfaro et al. (1987)
lograron 2 ± 0.6 en el portainjerto ‘GA-13’ con 1.0 mg·litro-1 de BA
y de 2.2 ± 0.4 en el ‘IV-8’ con 0.65 mg·litro-1 del regulador. Biasi
et al. (1994) detectaron una
respuesta lineal entre la concentración de citoquininas y la tasa de
multiplicación del aguacatero ‘Oro Verde’, con máximos de 2.7 con 4.0 mg·litro-1
de kinetina y 2.4 con BA a la misma concentración. Sin embargo, Harty (1985)
logró 6.1 brotes por explantes con 10.0 mg·litro-1 de kinetina en el
portainjerto ‘Duke-7’, cuando empleó material juvenil procedente de plántulas.
Se ha informado que concentraciones iguales o superiores a 4.0 mg·litro-1
de BA o de kinetina pueden provocar la vitrificación de los tejidos en este
cultivo (Schall, 1987; Biasi et al.,
1994). Un efecto similar se detectó por Pliego-Alfaro et al. (1987), López-Encina y Barceló-Muñoz (1986) y por
Barceló-Muñoz et al. (1995) cuando
utilizaron medios de doble fase en la etapa de propagación de propágulos.
Una de las dificultades fundamentales que tiene la micropropagación de
especies leñosas es la inducción del enraizamiento. Los porcentajes de éxito
fueron superiores cuando se partió de material vegetal obtenido de semillas y
al medio DF se le adicionó BA y GA
3 . Con material juvenil se empleó 2.0 mg·litro-1 de AIB
(Mohamed-Yasseen (1993) con resultados parciales. También se logró un 60.0 %
con 1.0 mg·litro-1 de AIB a pH = 5-7 y un 40.0 % a pH = 9 (Cooper,
1987). Nel y Kotze (1982) no tuvieron éxito con concentraciones comprendidas
entre 0 y 5.0 mg·litro-1 del regulador. En material adulto, la
exposición de brotes en medio salino MS a la tercera parte de su concentración
original con 25.0 mg·litro-1 de AIB durante tres días y el
subcultivo al mismo medio basal sin reguladores permitió un 30.0- 40.0 % de
enraizamiento en los portainjertos ‘GA-13’ y ‘IV-8’ cuando el material vegetal
se rejuveneció a través del microinjerto y sólo de 0 - 5.0 % si no se empleaba
esta técnica (Barceló-Muñoz et al., 1988; Pliego-Alfaro et al., 1990). Barceló-Muñoz et
al. (1995) lograron 40.0- 50.0 % en el patrón ‘RR-86’ y lo
incrementaron a 70.0- 80.0 % si
permanecían tres días a la oscuridad. Aplicando esta metodología Biasi et al. (1994) obtuvieron un 40.0 % de
enraizamiento en el aguacatero de ‘Oro Verde’. Se comprobó que la adición de
carbón activado a razón de 1 g·litro-1 tuvo un efecto positivo en
esta fase del cultivo in vitro (Pliego-Alfaro et al., 1987, 1990; Barceló-Muñoz et al., 1988, 1995). Tanto en la fase de multiplicación como de
enraizamiento el desarrollo de la lámina foliar se vio favorecida con la
adición de L-arginina y L-glutamina a razón de 40.0 mg·litro-1,
resultados que confirman los obtenidos por Harty (1985).
El crecimiento lento que se apreció posterior a la adaptación ex vitro fue señalado también por
Azcón-Aguilar et al. (1992) y por
Vidal et al. (1992), y demostraron
que la inoculación de sustratos con Glomus sp. favorece el desarrollo posterior de
las plantas micropropagadas de aguacatero.
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