1999. Revista Chapingo Serie
Horticultura 5: 329-336.
NOTA CIENTÍFICA
SITUACION
SANITARIA DEL PALTO EN CHILE
INTRODUCCIÓN
El palto (Persea americana Mill.) como cultivo
comercial en Chile, ha tenido un incremento sostenido a partir de la
introducción de los llamados cultivares “californianoas” a comienzo de la
década del 30. Hasta esa fecha sólo se cultivaban las paltas “chilenas” de las
que se tienen los primeros informes desde aproximadamente 1870 (Gardiazabal y
Rosenberg, 1991). Su área de producción, centrada principalmente en la Quinta
Región, se ha expandido hacia otras regiones, y comenzó a incorporar a su
cultivo suelos ubicados en laderas de cerros estimándose que cerca de 7.000
hectáreas, principalmente plantadas con el cultivar Hass, ocupan esta condición. Para ello se ha debido
reemplazar la flora constituida principalmente por arbustos y árboles nativos
así como vegetación herbácea.
Los
cambios de variedades desde las paltas “chilenas” hasta el predominio actual de
la variedad Hass, la ampliación del cultivo hacia nuevas áreas y zonas del país
y el reemplazo de vegetación nativa para establecer plantaciones no han
significado, sin embargo, un cambio importante en la diversidad de plagas que
lo afectan sino mas bien un cambio en la importancia de cada especie para el
cultivo. Mientras Capdeville (1945),
describe 10 especies de insectos asociadas al cultivo en el país, Campos (1953)
da un listado de 12 especies y González
et al. (1973) señalan a 17 especies de insectos y ácaros asociados a
este cultivo en Chile, muchas de ellas son actualmente difíciles de encontrar
en los huertos comerciales e incluso en árboles de jardín. En general, el
cultivo sigue manteniendo un status de cultivo sanitariamente privilegiado si
se le compara con otras especies de igual
importancia económica en el país. Sólo en la década de los 80 se
incorpora una nueva plaga a la lista de especies descritas en Chile. Se trata
de la Conchuela corazón, Protopulvinaria pyriformis (Cock. , que se ha constituido
en una plaga que afecta a algunos huertos, especialmente en la Quinta Región y
que ya había sido citada para Chile por
González y Charlin (1968) sobre vegetación nativa.
Aún
cuando potencialmente puede ser hospedero de alrededor de 31 especies de
insectos o ácaros en Chile (Prado, 1991), sólo unas 9 especies son
calificadas como de importancia
económica actualmente (González, 1989), y de ellas, lo frecuente es que sólo
1-2 especies tengan relevancia económica para un productor en particular,
siendo también frecuente y no un hecho aislado, que muchos huertos no requieran
controles químicos para combatirlas.
La
razón que explica ésta condición, y que es responsable de que no se expresen
como plagas un número mayor de especies potencialmente dañinas, es el aporte
significativo que hacen los controladores biológicos entre parasitoides y
depredadores presentes en Chile.
Prado (1991), cita una gran
diversidad de especies benéficas asociadas a las plagas potenciales del palto
en el país. Su conocimiento y cuidado son, por lo tanto, fundamentales para
mantener la condición sanitaria privilegiada del cultivo.
Arañita roja del palto : Oligonychus
yothersi (Mc Gregor)
Es una de las plagas más
recurrentes en los huertos de palto en Chile. Las colonias de arañitas se
desarrollan en la cara superior de las hojas, junto a las nervaduras. Como
resultado de su alimentación provocan una decoloración del área afectada la que
pierde su coloración verde para volverse café a bronceada. Si las colonias se
incrementan sin control y permanecen alimentándose por mucho tiempo pueden
provocar la caída de hojas dañadas. Se estima que para que ello ocurra se requiere de poblaciones por sobre las 70
hembras por hoja durante unos pocos días o de 50 hembras por varias semanas.
Esta situación, sin embargo, suele no producirse. Las hojas totalmente
desarrolladas son capaces de fotosintetizar adecuadamente, aún cuando presenten
parte de la lámina decolorada, sin afectar los rendimientos. Investigaciones
desarrolladas en Estados Unidos sobre la especie O. punicae (Hirst.)
señalan que se requiere de daños por sobre un 46% de
decoloración del follaje para que disminuya la capacidad fotosintética en un
30% (Sances, 1992). Distinta es la
situación cuando las colonias de arañitas llegan a invadir los brotes de
verano-otoño.

En estos casos, basta
con colonias incipientes para que se provoque un daño importante.
Las arañitas permanecen durante
el invierno en el huerto sobre malezas como correhuela (Convolvulus arvensis), malva (Malva
nicaensis) o papilla (Pitraea
cuneato-ovata , entre otras (Rojas,1981). A mediados de primavera
comienzan a incrementar su población colonizando el follaje. La población suele
ser baja en esta época, especialmente si se viene de un invierno “normal”, es
decir con días fríos y con lluvias. En verano, las poblaciones siguen
incrementándose pudiendo llegar a niveles que requieren control si los enemigos
naturales no logran colonizar oportunamente el huerto y reducir las poblaciones de la plaga.
Las infestaciones suelen
iniciarse en las orillas de los huertos y en el follaje más próximo al suelo.
La presencia de polvo de los caminos sobre el follaje sirve de protección a las
colonias de arañitas contra la acción efectiva de los controladores biológicos.
El polvo es un agente que interfiere con la búsqueda, postura de huevos y
alimentación de los depredadores haciendo que disminuya la eficacia de ellos.
En Chile se ha citado a un
total de 7 especies de ácaros e insectos benéficos asociados a la Arañita roja
del palto (Prado,1991), sin embargo, el control efectivo lo realizan dos
especies de coleópteros nativos, el coccinéllido Sthethorus histrio Chazeau
y Oligota pygmaea Sol., las que tanto como adultos o
como larvas son efectivos depredadores de huevos y estados móviles de la plaga.
Ambas
especies son generalistas, alimentándose de diversas especies de arañitas que
afectan a muchos cultivos, sin embargo, es en palto donde tienen la mayor
relevancia económica por la capacidad
de soportar altas poblaciones de la plaga sin sufrir daños importantes.
Esto permite que los adultos de ambos controladores biológicos puedan colonizar
el huerto atraídos por la plaga. Una vez logrado esto, el balance de las
poblaciones suele ser favorable a los controladores biológicos que reducen
rápidamente la población de las arañitas.
Stethorus histrio es de tamaño no mayor a la
cabeza de un alfiler, de color negro brillante. Sus larvas son de color café y
se ubican entre las colonias de la plaga. Completado su desarrollo larvario,
forman una pupa de color café a
negro las que permanecen
adheridas a la hoja en que se alimentaron como larvas hasta que de ellas
emergen los nuevos adultos.
Oligota pigmaea es de
tamaño similar a S.histri , también
de color negro
pero de cuerpo más alargado y cuya característica es la posición levantada del
extremo del abdomen. Sus larvas son de color anaranjado, delgadas como pequeños
gusanos. A diferencia de S. histrio, pupa
en el suelo.
En experiencias de campo en
diversos huertos de la zona de Quillota, liberaciones tempranas de adultos,
especialmente de S. histrio al inicio de las infestaciones,
han logrado detener el desarrollo de las arañitas controlándolas en forma
eficiente. Por ahora sólo debe manejarse el huerto en forma tal que se
favorezca la presencia de estos controladores biológicos con un método de
conservación y evitando las aplicaciones de pesticidas innecesarias o con
pesticidas poco selectivos. Actualmente se trabaja en la crianza de estas
especies con el propósito de colonizar los huertos en forma temprana, es decir
a inicios de la temporada para resolver la situación de huertos en que en forma
natural no llegan oportunamente.
La Arañita roja del palto
posee un rango de hospederos no muy amplio siendo posible encontrarla en
chirimoyo (Anonna cherimolla),
membrillero (Cydonia oblonga), peral (Pyrus communis) y manzano (Malus pumila) además del palto. Se le
encuentra también con frecuencia en crateagus (Crateagus orientalis). Desde estos hospederos puede ser diseminado
a los huertos cercanos a través del viento el cual puede arrastrar
estados móviles de la plaga. De acuerdo con esto, las infestaciones de los
huertos comerciales tienen un fuerte componente en colonias que sobreviven en
el propio huerto y secundariamente de infestaciones provenientes de huertos
vecinos.
En algunas ocasiones se
encuentran cercos vivos de crateagus cercanos a huertos de paltos. En general,
estos cercos que albergan arañitas son un efectivo criadero natural de
controladores biológicos. La ventaja es que la diseminación de las arañitas
desde este hospedero es baja mientras que los controladores biológicos son
insectos alados que se distribuyen mas eficientemente que la plaga.
Se debe tener presente la
influencia del polvo en orillas de caminos que puede resolverse manteniendo una
cobertura vegetal, mojando los caminos con frecuencia en la época de inicio de
los ataques o con petróleo quemado o lavando con cierta periodicidad los
árboles de orillas de camino. Sin embargo, para huertos en laderas de cerros
toda labor con maquinaria se hace difícil por lo que el aporte de los
controladores biológicos puede ser muy importante para el control de la plaga.
El control químico se realiza utilizando principalmente azufre mojable o aceite
al 1%.
Chanchito blanco de cola larga: Pseudococcus longispinus (Targ.-Tozz.)
Es una
especie que tiene especial relevancia para la exportación, especialmente a
Estados Unidos mercado al que se destina un importante volumen de la
producción. No es una especie cuarentenaria para dicho país pero su presencia
provoca rechazos si no es posible identificar la especie. En las últimas
temporadas se ha observado un aumento de sus poblaciones en los huertos lo que
se ha traducido en daños económicos a las exportaciones.

Se trata de una
especie polífaga que posee muchos hospederos en el país entre frutales como
cítricos, caqui (Diaspirus kaki), níspero (Eriobotrya
japonica ), vid (Vitis vinifera),
plantas ornamentales y numerosos hospederos silvestres como acacios y plantas
arbustivas. Los daños que provoca van
desde manchado de frutos con fumagina hasta aborto de flores y de frutos recién
cuajados. Las colonias de la plaga se mantienen en el huerto protegidas en la
corteza de los árboles, en cortes de ramas y abundantemente entre el follaje
que topa el suelo y entre la hojarasca del piso. A comienzos de primavera se
activa el ciclo biológico comenzando su desplazamiento hacia las ramas para
colonizar los brotes primaverales, en este momento se hacen más evidentes por
la aparición de hormigas asociadas a las colonias. Luego colonizan los racimos
florales provocando aborto de flores y luego de frutos recién cuajados. Su
desarrollo continúa en el follaje, ramas y frutos ubicándose en estos últimos
bajo los restos de sépalos en la inserción del pedúnculo. Se repite su ciclo aproximadamente 4 veces en
la temporada dependiendo de las condiciones climáticas de otoño-invierno (Quiroz,
1998).
El Chanchito blanco de cola
larga es una especie vivípara a diferencia de otras especies de Chanchitos
blancos que forman masas algodonosas que contienen los huevos. Esta
característica es muy importante para el control biológico de esta especie por
cuanto el depredador Cryptolaemus montrouzieri Muls.,
muy eficiente contra especies ovíparas de Chanchitos blancos, es
menos eficaz contra esta especie por ser las masas de huevos su alimento
preferido y el sitio donde ovipone sus huevos.
Sin embargo, P. longispinus presenta en Chile un
complejo de controladores biológicos formado por 11 especies (PRADO,1991) entre
las que destacan como fundamentales los parasitoides Coccophagus gurneyi Comp. y Tetracnemoidea
brevicornis (Girault). La primera
es recuperada con mayor frecuencia y durante un mayor período de tiempo sobre
colonias de la plaga (QUIROZ, 1998). C.
gurneyi fue introducido a Chile en 1936 para el control de Pseudococcus fragilis = calceolariae. El
control natural ejercido por ambas especies ha sido, en general, suficiente
para mantener controlada a la plaga, sin embargo, el aumento de las
exportaciones ha llevado a ponerla nuevamente en un nivel de daño económico
que, en ocasiones, no logra ser controlada suficientemente por la población
natural de los parasitoides.
Ha surgido por ello el
interés por iniciar programas de crianza y liberación de parasitoides con el
propósito de colonizar los huertos en forma temprana. Las experiencias
realizadas a la fecha nos indican que se puede incrementar el parasitismo y
rebajar las poblaciones a niveles de no daño. Por el momento, se ha utilizado
al depredador Cryptolaemus montrouzieri que, sin ser tan específico y aún
tratándose de una plaga vivípara, logra un cierto grado de control que en
ocasiones ha resultado satisfactorio.
Cryptolaemus montrouzieri es un coccinéllido o chinita
de color negro con los extremos anaranjados el cual fue introducido a Chile en
los años1931, 1933, 1939 y 1975 sin lograr su establecimiento (Zuñiga, 1985).
Sus larvas son de color blanco y tanto
estas como los adultos son activos depredadores de colonias de estados
juveniles y adultos de la plaga. A partir del año 1980 es criado comercialmente
por la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica de Valparaíso par su
uso en huertos de cítricos, chirimoyos y paltos. Las liberaciones masivas
llevadas a cabo desde entonces han permitido la selección de un tipo adaptado a
las condiciones climáticas de la zona de Quillota por lo que hoy en día se le
puede recuperar a salidas de invierno.
Otros controladores
biológicos complementarios en el control de la plaga son las larvas del
neuróptero nativo Sympherobius maculipennis Kimm.
.Los
adultos corresponden a insectos con alas de color café, anchas y dispuestas
como techo sobre su cuerpo. Es característica la venación alar que le da un
aspecto reticulado a las alas. Las larvas son de color café, de cuerpo
alargado, muy móviles y voraces suelen mantenerse entre la colonia de la plaga
y ser difíciles de observar.
Las colonias de Chanchito
blanco que infestan los huertos suelen
provenir principalmente, del propio
huerto mas que de diseminación desde huertos vecinos o de otros hospederos. En
Chanchitos blancos sólo vuelan los machos de modo que no diseminan la plaga. La
diseminación por el viento es más
difícil en comparación con las arañitas por cuanto las colonias tienden a
ubicarse en lugares protegidos de la acción directa del viento. Por
tal motivo, se deben adoptar las medidas tendientes a evitar las
condiciones predisponentes para que la plaga prospere sin control a partir de
las colonias del propio huerto Una de estas medidas es evitar las ramas bajas
que topan el suelo cuando las condiciones topográficas del terreno lo permiten
porque constituyen un refugio para el desarrollo de colonias que infestarán el
resto del árbol en primavera. Si se pueden mantener las ramas sin topar el
suelo, se puede controlar las hormigas
evitando que estas sean muy abundantes y pongan en riesgo la efectividad de los
controladores biológicos.
Lamentablemente el control
químico de esta plaga se hace poco eficiente por cuanto la plaga presenta
múltiples formas de resistencia al control. Parte de la colonia se protege en
ramas topando el suelo, en grietas de la corteza que no es alcanzada por los
pesticidas, bajo los restos florales en frutos recién cuajados constituyendo
formas de resistencia ecológica o de comportamiento, algunas de las cuales lo
son también contra los controladores biológicos. Es así como las colonias
presentes entre la hojarasca y las ramas que topan el suelo no son alcanzadas
por los parasitoides. En este caso, las larvas de predatores son más efectivas.
Otra forma de resistencia es
la resistencia morfológica que presentan a los pesticidas mediante sus cubiertas cerosas que impiden o dificultan
la acción directa de los insecticidas.
Es por ello que son más sensibles las ninfas pequeñas que están desprovistas de
esta protección.
Es necesario señalar
que los Chanchitos blancos han mostrado
una alta capacidad de adaptación a nuevos hospederos. En tal sentido, se ha hecho cada vez más frecuente la presencia
de Pseudococcus calceolariae (Mask.),
especie asociada también a chirimoyo entre otros. Por el momento las colonias
de esta especie son irrelevantes no habiéndose manifestado como plaga. Esta
especie es controlada también por los parasitoides ya mencionados y por Cryptolaemus montrouzieri. Por otra
parte, en la temporada 1997 en la localidad de María Pinto, Región
Metropolitana, se ha observado la presencia de Planococcus citri (Risso) con
carácter de plaga en paltos y con daños más intensos que el Chanchito blanco de
cola larga. Por el momento se trata de este caso aislado pero debe prestarse
atención a situaciones como estas. Hay que señalar que esta especie no ha sido citada en palto previamente en Chile.
Escamas blancas: Aspidiotus
nerii Bouché y Hemiberlesia rapax (Comst.)
El
complejo de Escamas blancas ha adquirido mayor relevancia en la medida que ha
crecido el volumen de las exportaciones. Su importancia radica en que es una
plaga que, al colonizar los frutos, provoca rechazos en la exportación.
Las Escamas blancas se
localizan principalmente en la madera de los árboles donde forman colonias muy
abundantes succionando los nutrientes y debilitando las ramas atacadas las que
pueden llegar a secarse. En forma menos intensa, desarrolla también colonias en
el follaje, tanto en la cara superior como inferior de ellas. Sobre hojas no
provoca daños pues difícilmente se encuentran poblaciones tales que disminuyan
la capacidad de fotosíntesis de las hojas. Por estas razones, las poblaciones
habituales de las Escamas blancas eran toleradas por los productores llegando
rara vez a controlarlas químicamente.

Sin embargo, parte de
las ninfas móviles se localizan en frutos a los que llegan caminando,
especialmente sobre aquellos que están en contacto con ramas infestadas. Es
frecuente encontrarlas en la unión del pedúnculo con el fruto, bajo los restos
florales que permanecen en él.
Los estados de ninfa
migratoria son de color amarillo limón, de cuerpo ovalado y con ojos y patas bien
notorias. Una vez nacidas buscan un lugar próximo donde fijar su estilete y
comenzar a alimentarse. En ese momento forman una caparazón cerosa de color
blanco que protege el cuerpo del insecto. A medida que se desarrolla va
creciendo su caparazón hasta llegar a hembra adulta la que será fecundada por
los machos. El macho adulto es un insecto alado de cuerpo frágil que sólo tiene
como función fecundar a las hembras. En el caso de Hemiberlesia rapax no se conoce al macho por lo que se reproduce
en forma partenogenética.
En
estudios realizados en Quillota se ha observado la ocurrencia de dos “peack”
poblacionales entre primavera-verano. El primero entre mediados de septiembre y
mediados de octubre y un segundo “peack”
en diciembre. Es posible que hacia fines de verano ocurra un tercer
período de abundantes nacimientos. En invierno se encuentra una superposición
de generaciones con predominio de escamas pre-adultas (Nicolini,1993).
A diferencia de otras
especies de escamas y conchuelas, las Escamas blancas suelen encontrarse
distribuidas en todo el huerto sin constituir focos que puedan ser tratados
como tales. El amplio rango de hospederos que presentan incluye a numerosos
frutales en los que tienen una
relevancia mayor, por ejemplo olivos (Olea europea) y kiwi (Actinidia
deliciosa). Otros hospederos son cítricos y numerosas plantas
ornamentales o árboles nativos (González, 1989; Prado, 1991).
Desde
estos hospederos puede ser diseminada
por el viento que arrastra ninfas migratorias recién nacidas. Por lo tanto,
cuando existen hospederos cercanos infestados suelen aparecer infestaciones en
las orillas de los huertos cercanas a
estos focos (Blank et al., 1990).
Prado (1991) ha citado a
cerca de 13 especies de controladores biológicos asociados a las Escamas blancas
en Chile. De todas ellas, los parasitoides pertenecientes al género Aphytis son los más frecuentes e
importantes. En evaluaciones realizadas en Quillota se llegó a medir entre un
30%-40% de parasitismo de escamas en las hojas y de un 15% en escamas presentes
en ramas, ejercido por Aphytis sp.
(Nicolini, 1993).
Este parasitoide es una
pequeña avispa de color amarillento que parasita de preferencia escamas de
hembras pre-adultas o de adultas y
ocasionalmente escamas de
machos. Al revisar escamas se encontró
una mayor abundancia de larvas y pupas de Aphytis
desde fines de invierno hasta mediados de primavera.
Trips del palto: Heliothrips
haemorrhoidalis (Bouché)
Se
trata de una especie polífaga que puede encontrarse en chirimoyo y numerosas
plantas y malezas, además del palto (González, 1989) (Prado, 1991). Las colonias de la plaga se suelen
encontrar sobre frutos, especialmente cuando estos se topan entre sí o están en
contacto con ramas o con hojas. Aún cuando los adultos son capaces de volar, no
suelen colonizar el huerto completo sino más bien permanecer protegidos
formando colonias que se alimentan sin una dispersión mayor.
Los adultos son de color
negro y presentan alas como filamentos de color claro sobre el abdomen. Las
ninfas son de color crema y carecen de alas. No presenta machos por lo que las
colonias se originan a partir de los huevos que depositan las hembras en forma
individual en las hojas o frutos. Estos son recubiertos por una gota de
excremento de color negro brillante.
La alimentación de la
colonia provoca una decoloración del fruto que pierde su color verde en la zona
afectada la que se vuelve café. Los ataques a cultivares mexicanos de cáscara
negra suelen provocar partiduras en el fruto, daño que no se manifiesta en el
cv. Hass. En ésta, se producen decoloraciones que pueden comprometer al fruto
completo. En ataques mas intensos es posible observar racimos de frutos
decolorados totalmente, sin embargo, también se puede observar que frutos
cercanos en el mismo árbol no presentan daños.
Esta focalización de la
plaga permite su control localizado con aplicaciones de metomilo o de aceite.
Es posible incluso que los ataques se repitan cada año en el mismo sector del huerto
o en los mismos árboles. En la temporada 1998 se ha observado un aumento en la
incidencia de esta plaga en algunos huertos. Es así como de un comportamiento
focalizado se ha pasado a ataques más extendidos.

Aún así, es en general de
poca relevancia. Llama la atención que sobre esta plaga sólo se ha descrito
para Chile la presencia de tan sólo una especie benéfica, el parasitoide Megaphragma
mymaripenne Timb. (Prado, 1991), el cual parece no tener relevancia
sobre esta plaga pues difícilmente es recuperado, incluso desde colonias
abundantes del trips.
Conchuela negra del olivo: Saissetia oleae (Oliv.)
Es una
plaga bastante ocasional en palto al que llega como ninfas migratorias
arrastradas por el viento desde hospederos más importantes o alternativos. Su
rango de hospederos es muy amplio incluyendo entre otros a los cítricos, olivo,
damasco (Prunus armeniaca), arbustos
ornamentales y árboles silvestres. Al desarrollarse las colonias es posible
observar su tendencia a agruparse formando colonias compactas y densas que se
desarrollan especialmente sobre ramas y ramillas. Este comportamiento se debe a
que las ninfas migratorias que nacen de la hembra buscan un sitio propicio
donde insertar su estilete para comenzar a alimentarse. Estos sitios
disponibles son partes de la misma ramilla donde nacieron o los brotes que
nacen de ella.
Cuando la colonia se hace
muy abundante, algunas ninfas invaden los frutos agrupándose en los pedúnculos
de estos. La alimentación de las colonias puede provocar la muerte de ramillas
o su debilitamiento. Adicionalmente, las excreciones de mielecilla manchan el
follaje y los frutos cercanos con fumagina.

Estudios realizados en
Quillota muestran que la Conchuela negra pasa el invierno con predominio de
estados juveniles los que evolucionan a hembras adultas en primavera. Se ha
observado un inicio de nacimiento de ninfas migratorias desde fines de octubre
extendiéndose hasta el verano.
En Chile se ha citado a un
total de 8 especies de controladores biológicos, fundamentalmente parasitoides
(Prado,1991). De ellos, las especies más importantes son Scutellista cyaneae Motsch.
y Metaphycus lonsburyi (Howard)
especies introducidas al país en 1933 y Metaphycus
helvolus (Compere) introducida en 1946 (Zuñiga, 1985).
No existen evaluaciones específicas del aporte de estos parasitoides al control
de la plaga en paltos pero se estima como relevante dada la capacidad de la
plaga para desarrollar infestaciones severas si no tiene control. En los casos
en que coloniza el palto y llega a formar focos de ataques intensos suele
encontrarse una disminución del parasitismo posiblemente por manejos
inapropiados.
La acción de los
parasitoides se manifiesta en los orificios circulares que aparecen en el dorso
de las caparazones de conchuelas hembras o de estadios avanzados. Sin embargo,
muchas conchuelas que no presentan el orificio de salida de un nuevo
parasitoide puede cobijar en su interior a larvas o pupas de estos.
Los parasitoides nombrados
son especies asociadas a diversas conchuelas de importancia agrícola en Chile.
Conchuela corazón: Protopulvinaria
pyriformis (Cock.)
Es una
especie que tiene entre sus hospederos a los cítricos, la hiedra (Hedera helix) y el laurel (Laurus nobilis). Como se señaló en un
comienzo, su importancia en palto ocurre desde la década de los 80. Las
colonias de la plaga se desarrollan sólo en el envés de las hojas agrupándose
en colonias en que pueden mezclarse todos los estadios de desarrollo. Producto
de su alimentación las hojas se debilitan pudiendo producirse defoliación en
casos severos.

Las excreciones
azucaradas provocan la aparición de fumagina que mancha el follaje y los frutos
cercanos. Las hembras son de forma acorazonada, de color café y se caracterizan
por presentar por el borde, bajo la caparazón, una lanosidad blanca con la que
cubre sus huevos. Cada hembra es capaz de colocar sobre 400 huevos de los que
nacen las ninfas. Las recién nacidas son de color blanco traslúcido, de cuerpo
aplanado dorso-ventralmente y con patas y antenas notorias. Luego de fijar su
aparato bucal en la hoja comienzan a alimentarse y a crecer en tamaño. Hasta
pre-adultas mantienen su color traslúcido y la capacidad de desplazarse si la
hoja se deshidrata. Para las condiciones de Quillota se ha observado la
presencia de dos generaciones de ninfas migratoria cada temporada. Ellas
ocurren en noviembre y una segunda en abril de menor intensidad. Sin embargo,
debido a la superposición de estadios durante todo el año, es posible observar
nacimientos permanentes (Fernández, 1994).
Las dificultades para lograr
un control químico adecuado es el mojamiento que debe cubrir adecuadamente con
pesticida el envés de las hojas. En muchos casos se ha observado la aparición
de los focos iniciales en árboles próximos a hospederos alternativos de la
plaga como cercos con hiedra fuertemente infestados.
Se han citado para Chile sólo
3 especies de parasitoides siendo el género Metaphycus
el que aporta dos especies, las
mismas que controlan a la Conchuela negra del olivo (Prado, 1991) En forma
ocasional se ha observado larvas de Cryptolaemus
montrouzieri depredando
conchuelas pero por el momento parece ser una opción de alimento ante la
ausencia o falta de sus plagas preferidas.
Como se señaló al comienzo,
las plantaciones en laderas de cerros con eliminación de vegetación nativa ha
llevado en ciertas ocasiones a la presencia, con carácter de plaga, de especies
como el Burrito de la vid, Naupactus xanthographus (Germar)
el Capachito de los frutales Pantomorus cervinus (Boh.) o de diversas
especies de Hormigas En los dos casos
primeros el control manual es la medida más eficaz para terminar con la
plaga dentro de los dos primeros años. Para el control de hormigas debe
recurrirse a aplicaciones de pesticidas para proteger los troncos que pueden
ser mordidos en la base o perforados en el tronco llegando a provocar la muerte
de las plantas.
La
presencia en Chile de una fauna abundante de controladores biológicos ha
llevado a que las especies que pueden ser potencialmente plagas del palto no se
manifiesten como tales. Sin duda de que uno de los elementos que contribuyen a
que esta situación se mantenga lo constituye el manejo de pesticidas que se
haga en el huerto.
Varias plagas que pueden, en
ocasiones necesitar control, pueden ser manejadas con pesticidas selectivos que
interfieren poco con los controladores biológicos. En otros casos, las
aplicaciones a focos de la plaga o sólo a sectores específicos del huerto ayuda
a mantener la fauna benéfica.
De igual modo, la
manutención de reservorios para los controladores biológicos así como los manejos culturales como eliminación
de ramas bajas, eliminación de ramas que constituyen focos, manejos para evitar
el polvo de orillas de camino y la manutención de vegetación que produzca
flores para la alimentación y madurez sexual de los controladores biológicos en
sus estados adultos, son medidas de control biológico conservativo que permiten
la presencia de estos insectos.
Finalmente, la incorporación
artificial de controladores biológicos mediante un método aumentativo de
crianza y liberación masiva, puede ayudar a resolver aquellas situaciones en
que en forma natural los controladores biológicos no son deficientes o no
colonizan oportunamente el huerto.
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