1999. Revista Chapingo Serie
Horticultura 5: 393-400.
LA COMPETITIVIDAD DE LAS EXPORTACIONES
MEXICANAS DE AGUACATE: UN ANÁLISIS CUANTITATIVO
José María Contreras-Castillo
División de
Ciencias Económico-Administrativas, Universidad Autónoma Chapingo. Km. 38.5
Carretera México-Texcoco, CP 56 230, Chapingo, Estado de México. México. Tel: (
595 ) 2 15 00, ext. 5488; Correo-e: contrera@taurus1.chapingo.mx.
En este trabajo se realiza un análisis
cuantitativo de la competitividad de las exportaciones mexicanas de aguacate
durante el período 1986-1997. Se utiliza un índice para medir el nivel y la
evolución de la ventaja comparativa revelada del país en este producto y se
aplica una versión adaptada del método Análisis de Participación Constante del
Mercado para descomponer el crecimiento de las exportaciones al mercado francés
y cuantificar la parte atribuible al factor competitividad. Se concluye que
México presenta crecientes ventajas comparativas reveladas en este producto.
Por otro lado, se estima que la competitividad ha impactado positivamente al
crecimiento de las exportaciones mexicanas de aguacate a Francia durante el
período de análisis. Sin embargo este mejoramiento de la competitividad obedece
a factores de carácter general; en cambio se detecta que su competitividad
específica en este mercado se ha reducido sobre todo con relación a Israel y
España.
PALABRAS CLAVE: Ventaja comparativa revelada, Francia, Israel,
España, participación de mercado, Persea americana Mill.
COMPETITIVENESS OF MEXICAN
AVOCADO EXPORTS: A QUANTITATIVE ANALYSIS
In this paper, a quantitative analysis of the
competitiveness of Mexican avocado exports during the period 1986 to 1997 is
realized. An index for measuring the level and evolution of the revealed
comparative advantage of this country in this product is used and an adapted
version of the method Constant Market Share Analysis is applied for
discomposing of export growth in the French market and quantifying the part
witch can be attributed to the competitiveness factor. It is concluded that
Mexico shows growing revealed comparative advantages in this product. On the
other hand, it is estimated that the competitiveness had a positive impact to
the Mexican avocado exports growth to France during the period of the analysis.
Still, this improvement of the competitiveness obeys factors of general
character; while it is detected that its competitiveness specific in this
market has been reduced mainly in comparison with Israel and Spain.
KEY WORDS: Revealed comparative
advantage, France, Israel, Spain, market share, Persea americana Mill.
Las exportaciones mexicanas de aguacate comenzaron a crecer
de manera sostenida a partir de mediados de los años ochenta: De acuerdo con
datos de FAO en 1986 México exportó apenas 3 876 toneladas con un valor
aproximado de 2 millones de dólares pero a partir de entonces su crecimiento ha
sido exponencial llegando a un máximo en 1996 con 78 556 toneladas. En 1997
hubo una reducción en volumen debido a las heladas del año anterior
exportándose 49 824 toneladas pero su valor fue de 43 millones de dólares,
similar al obtenido en 1996 (Figura 1).

La participación del país en el mercado mundial de aguacate
fresco se ha incrementado de manera notable tanto en volumen como en valor: en
términos de volumen México participaba en 1986 sólo con el 3 % del mercado
mundial de importaciones y para 1997 dicha participación se había elevado hasta
el 19 %, es decir se incrementó en 533 %. En términos de valor su participación
en el mercado mundial pasó de 1.3 % en 1986 a 14.3 % en 1997, un aumento de
1000 %. Actualmente México ocupa el primer lugar en volumen y el segundo lugar
en términos de valor entre los países exportadores de aguacate en el mundo a
pesar de que sólo destina un 6 por ciento de su producción doméstica a la
exportación (Aserca, 1999).
Las razones de este relativo éxito exportador son varias: la
gran capacidad de producción de México, las ventajas de costo salarial y de
clima y sin grandes problemas de agua, el mejoramiento de las prácticas
agrícolas (tratamiento integral de la fertilización y el riego, mayor cuidado
en el corte y el acarreo, mejor control fitosanitario de los huertos), la
participación de empresas especializadas en la comercialización, mayor atención
a los aspectos de transporte en frío a grandes distancias, las devaluaciones
del peso, el crecimiento de la demanda en el mercado mundial y las dificultades
de otros países oferentes (Graef, 1995; Riddick, 1998; Aserca, 1999).
Parece haber consenso que una de las razones principales del
crecimiento de las exportaciones mexicanas es su mayor competitividad en
relación a otros países. No obstante existen escasos estudios que analicen en
forma cuantitativa cual es el nivel y evolución de la competitividad de los
aguacates mexicanos y cual es su contribución al desempeño exportador reciente.
El objetivo de este trabajo es contribuir al estudio del comercio mexicano de
aguacate a través del análisis cuantitativo de la competitividad de las
exportaciones mexicanas durante el período 1986-1997.
ASPECTOS CONCEPTUALES Y
METODOLÓGICOS
En ocasiones se utiliza el concepto de competitividad como sinónimo de
ventajas compartivas pero aunque están relacionados son conceptos distintos. El
concepto de ventaja comparativa hace referencia a una situación teórica que
permite explicar el patrón de especialización de un país en el comercio
internacional si no existieran distorsiones en los mercados. Un país presentará
ventajas comparativas en aquellos productos
en los que el valor agregado sea mayor al costo de los recursos
domésticos utilizados en su producción, valorado todo a precios sociales o a
sus costos de oportunidad. En la teoría convencional del comercio internacional
las ventajas comparativas dependen principalmente de la dotación relativa de
factores.
La competitividad, en cambio, es un concepto ajeno a la teoría económica
y hace referencia a una situación real que presenta un producto en un mercado
internacional distorsionado tanto por fallas del mercado como por la intervención
de los gobiernos. La competitividad de un producto se refiere entonces a su
nivel de rentabilidad privada, a su capacidad de participar exitosamente en el
mercado internacional de acuerdo con los precios de mercado existentes. Por
tanto un producto o actividad puede ser competitivo aún cuando no tenga
ventajas comparativas o bien un producto puede presentar ventajas comparativas
pero no ser competitivo debido por ejemplo a políticas gubernamentales
distorsionantes. Desde luego también es posible que un producto que presenta
ventajas comparativas sea al mismo tiempo competitivo.
Por tanto la competitividad de un producto en el mercado internacional
depende en principio de sus ventajas comparativas asociadas a factores
naturales favorables y a menores costos relativos en la producción. Sin embargo
depende también de la estructura y los costos de transporte y comercialización
hasta el lugar donde es comercializado. Además su competitividad-precio en los
mercados externos también se ve influenciada por los movimientos de la tasa de
cambio. Finalmente la competitividad también se ve afectada por otros factores
tales como la calidad del producto, el grado de diferenciación del producto, la
estacionalidad de la producción y el mercado y las políticas gubernamentales
tanto del país que exporta como del país importador. La mayor competitividad de
un producto en el mercado internacional se expresa en un mayor crecimiento de
las exportaciones y un aumento en su participación de mercado.
Existen dos enfoques para medir empíricamente la competitividad: uno que
utiliza indicadores directos a través de comparaciones de costos de producción
en regiones y/o países competidores, ajustados por los costos de transporte y
comercialización y por las tasas de cambio. Esta comparación es útil pero tiene
limitaciones (Sharples, 1990). Otra vía es medir la competitividad a través de
indicadores indirectos tales como la participación de mercado o algún índice de
ventaja comparativa revelada. Este último enfoque también presenta limitaciones
pero tiene la ventaja de que puede estimarse usando las estadísticas corrientes
del comercio.
En este trabajo el análisis empírico de la competitividad se realiza a
dos niveles: en primer lugar se trata de determinar el nivel y evolución de la
competitividad del aguacate mexicano a través de un índice que permite medir en
forma indirecta la competitividad ex-post. En segundo término se analiza los
nexos entre competitividad y desempeño de las exportaciones mediante la
aplicación de un modelo que descompone el crecimiento de las exportaciones y
permite estimar la parte atribuible al factor competitividad.
Vollrath (1991) ha propuesto un índice para medir las ventajas
comparativas reveladas (o ventaja competitiva) para productos agrícolas
específicos usando información de datos reales del comercio. Este indicador
permite diferenciar a los países que presentan ventaja competitiva en un
producto en particular con relación a aquellos que no la tienen y también
permite comparar las tendencias de la competitividad revelada entre los países
que compiten en el mercado de ese producto. Debido a que el mercado del
aguacate no está muy distorsionado por las políticas gubernamentales o por
imperfecciones del mercado es muy probable que refleje aproximadamente bien las
verdaderas ventajas comparativas.
El índice propuesto se denomina ventaja
relativa de exportaciones (VRE) y se define como:
VREai = ( Xai / Xni ) / ( Xar / Xnr )
Donde:
VREai =
Ventaja relativa de exportaciones de la mercancía a en el país i.
Xai =
Valor de las exportaciones de la mercancía a
en el país i.
Xni =
Valor de las exportaciones totales (excepto la mercancía a) en el país i.
Xar =
Valor de las exportaciones de la mercancía a
en el mundo (menos el país i).
Xnr =
Valor de las exportaciones totales (menos la mercancía a) en el mundo (menos el país i).
Si VREai es mayor que 1
indica que el país presenta ventaja comparativa revelada en dicho producto y si
el índice es menor que la unidad el país presenta una desventaja comparativa[1].
Mientras más elevado sea el valor de este índice mayor será el grado de
especialización del país en este producto y por tanto estará “revelando” una
mayor competitividad. Los cambios en este indicador a través del tiempo nos dan
información acerca de las tendencias en la competitividad del producto en un
período determinado: si crece nos indica que el país está ganando
competitividad y si se reduce significa que se pierde competitividad[2].
Por otro lado para cuantificar la contribución de la competitividad al
desempeño de las exportaciones se utilizó el método de análisis de
participación constante del mercado (Constant Market Share, CMS). El CMS es una técnica estadística que permite descomponer
el crecimiento de las exportaciones y estudiar su comportamiento con el fin de
evaluar el grado en que los factores estructurales y de competitividad explican
su desempeño en un periodo de tiempo determinado.
El método CMS fue popularizado por Leamer y Stern (1970).
Richardson (1971) analizó sus limitaciones teóricas y empíricas y varios
autores han presentado versiones mejoradas ampliando la descomposición con el
fin de resolver esas limitaciones (p.ej. Jepma, 1989). Ahmadi-Esfahani (1995)
adaptó la versión mejorada de Jepma con el fin de aplicarla al caso de un
producto agrícola dentro de un mercado específico.
El punto de partida es la siguiente definición de
participación de mercado:
S = q / Q (
1 )
Donde:
S
= Participación de mercado de un país específico.
q
= Exportaciones del país al mercado de referencia.
Q
= Exportaciones del grupo de países competidores que exportan al mercado de referencia (el estándar).
Despejando q en (1) y
diferenciando respecto al tiempo se obtiene:
Dq = SDQ
+ QDS (
2 )
Donde:
D = cambio de la variable en el tiempo.
SDQ = efecto estructural.
QDS = residual o efecto competitividad.
El efecto estructural representa el cambio
hipotético de las exportaciones esperadas suponiendo que la participación de
mercado del país en cuestión se mantiene constante, en este caso las
exportaciones crecerían a una hipotética tasa dada por el crecimiento de la
demanda. El residual es la diferencia entre las exportaciones reales y
las esperadas y se asocia a cambios en la competitividad. Generalmente un signo
negativo se interpreta en el sentido de que el país en cuestión está perdiendo
competitividad debido a que sus precios crecen más aprisa que el resto de
países competidores y por tanto pierde participación de mercado (Leamer y
Stern, 1970). Lo contrario se interpreta si aparece un signo positivo. Sin
embargo existen otros factores que también pueden estar afectando los cambios
en la competitividad como las modificaciones en la calidad de los productos, la
tasa de cambio, la eficiencia de los servicios de comercialización y de
financiamiento, los costos de transporte y las políticas comerciales
discriminatorias.
La ecuación (2) sólo es válida para períodos de tiempo
infinitamente cortos pero si se aplica la descomposición a intervalos discretos
la ecuación puede escribirse en varias formas usando las variables de comienzo
y fin del período:
Dq = S0DQ + DSQ1 (
3a )
Dq = S1DQ + DSQ0 (
3b )
Dq = S0DQ + DSQ0 + DSDQ (
3c )
Donde:
0 = comienzo del período.
1 = fin del período.
S1 = S0
+ DS
DSDQ
= efecto interacción o de segundo orden.
Las tres ecuaciones
son equivalentes pero (3c) tiene la ventaja de que incorpora un elemento
dinámico en el análisis. El efecto de
segundo orden es un componente dinámico que captura la interacción entre
cambios en la participación de mercado con cambios en la demanda. Ahora
bien si las exportaciones se desagregan en flujos de varias mercancías y varios
mercados la ecuación se convierte en:
Dq = SSSij0DQij + SSDSijQij0 + SSDSijDQij (
4 )
Donde:
Qij = exportaciones del estándar de la
mercancía i al mercado j.
Esta formulación
permite incluir la composición de las exportaciones en términos de productos y
de mercados como factor explicativo adicional del cambio en las exportaciones.
El efecto estructural puede entonces descomponerse a su vez en tres factores:
el efecto crecimiento que capta el impacto del aumento en la demanda mundial,
el efecto mercancía y el efecto mercado, que podrían ser de signo positivo
(negativo) si el país se concentra en productos o mercados de rápido (lento)
crecimiento. Por otro lado, el residual y el efecto de segundo orden también pueden ser desagregados y la
descomposición puede llevarse a mayores niveles de complejidad. Jepma (1989)
amplía la descomposición a ocho factores con el fin de facilitar la
interpretación de las variables económicas que afectan el desempeño exportador
y al mismo tiempo resolver los problemas empíricos de la aplicación del método,
especialmente en lo que se refiere al “problema de orden”[3].
La versión mejorada de Jepma fue adaptada al caso de un
producto y un mercado por Ahmadi-Esfahani (1995). Siguiendo a este último autor
para este caso especial el crecimiento de las exportaciones de aguacate de un
país al mercado de Francia puede ser expresado en un primer nivel de
descomposición como:
Dq = Sj0DQj + DSjQj0 + DSjDQj (
5 )
Donde:
Sj0DQj = efecto estructural. Representa el cambio esperado en
las exportaciones si se mantiene constante la participación inicial del
país en el mercado mundial y en el mercado francés. Si es positivo indica que
el crecimiento de la demanda por ese producto afecta positivamente el
crecimiento de las exportaciones.
DSjQj0
= efecto competitividad o residual.
Representa la parte del cambio en las exportaciones que puede ser atribuido a
los cambios en la competitividad que han ocurrido a lo largo del período. Si es
positivo significa que el país gana competitividad y si es negativo pierde
competitividad.
DSjDQj
= efecto interacción o de segundo
orden. Mide la influencia de la interacción entre cambios en la
participación de mercado con cambios en la demanda.
Y en un segundo nivel
de descomposición cada uno de estos tres efectos se desagrega en dos y en total
se obtienen 6 efectos[4]:
Dq = St0DQj + ( Sj0DQj - St0DQj ) + DStQj0
+ ( DSjQj0 - DStQj0 ) + ( Qt1/Qt0 - 1 )DSjQj0
+ [ DSjDQj - ( Qt1/Qt0 - 1 )DSjQj0 ] (
6 )
Donde:
St0DQj = efecto crecimiento. Mide la parte del crecimiento de
las exportaciones de un país que puede ser atribuido al aumento de la demanda
mundial por ese producto. Es decir es el cambio hipotético en las exportaciones
que podría haber ocurrido si la participación de un exportador en el mercado
mundial se hubiera mantenido constante durante el período.
(Sj0DQj - St0DQj ) = efecto
mercado. Es el cambio adicional esperado en las exportaciones si el
exportador mantiene su participación inicial en el mercado francés durante el
período. Si es positivo indica que el país en cuestión tiende a concentrar sus
exportaciones de aguacate en mercados que crecen rápidamente como el de
Francia.
DStQj0
= efecto residual puro.
Representa la parte del cambio hipotético en las exportaciones atribuible a
cambios en la competitividad en general.
(DSjQj0
- DStQj0)
= efecto residual estructural estático. Representa la parte del cambio
hipotético en las exportaciones atribuible a cambios en la competitividad
específica al mercado francés.
(Qt1/Qt0-1)DSjQj0
= efecto segundo orden puro. Mide la interacción entre los
cambios de la participación de un exportador en el mercado francés y los
cambios en el nivel de la demanda mundial.
[DSjDQj-(Qt1/Qt0-1)DSjQj0] = efecto residual
estructural dinámico. Mide la interacción entre los cambios de la
participación de un exportador en el mercado francés y los cambios en el nivel
de la demanda de Francia.
La ecuación (5)
representa la descomposición tradicional del método CMS para un producto y un
mercado. Este primer nivel de descomposición da una idea general de la
contribución del efecto estructural,
el efecto competitividad y el efecto de segundo orden sobre el cambio de las
exportaciones durante el período de tiempo analizado. La ecuación (6) es
la versión mejorada adaptada a este caso especial y este segundo nivel de
descomposición permite interpretar mejor el impacto de esos tres efectos.
VENTAJA COMPARATIVA
REVELADA DEL AGUACATE MEXICANO
Se estimó el índice de Vollrath para el caso del aguacate en cada año
del período 1986-1997 comparando la situación de México con sus principales
países competidores, es decir, Israel, España, y Sudáfrica. La información se
obtuvo de la base de datos de la FAO en Internet (http://apps.fao.org) usando
como “normalizador” las exportaciones agrícolas de cada país en vez de las
totales. Se obtuvieron promedios trianuales para reducir el problema de las
fluctuaciones anuales que son muy típicas en el comercio de productos
agrícolas. Los resultados aparecen en el Cuadro 1.

Las observaciones más importantes son las siguientes: en primer lugar,
en todo el período el índice es positivo para México lo que indica que el país
dispone de ventajas comparativas reveladas en este producto; en segundo lugar,
el índice para México muestra una tendencia creciente en el tiempo lo que pone
de manifiesto que el país ha mejorado su competitividad en este período; en
tercer lugar, existe una tendencia a que Israel y Sudáfrica pierdan
competitividad, en cambio México y España la incrementan y el aumento de México
es muy superior al logrado por España[5].
En definitiva estos datos muestran un extraordinario mejoramiento de la
competitividad de los aguacates mexicanos en relación a sus competidores lo que
apoya la hipótesis de que es un factor explicativo relevante en el desempeño de
las exportaciones durante el período de análisis. Sin embargo estos datos no
nos dicen como se ha comportado la competitividad en algún mercado específico y
esto es relevante puesto que finalmente la competitividad de un producto se
define en función de un grupo específico de competidores.
COMPETITIVIDAD Y
DESEMPEÑO EXPORTADOR
Para analizar con mejor precisión los nexos entre
competitividad y desempeño de las exportaciones se tomó como caso de estudio el
mercado francés dado que México envía aproximadamente el 40 por ciento de sus
exportaciones a ese mercado. Por otro lado el mercado de Francia es el más
importante en el mundo en cuanto a volumen de importaciones y es también un
mercado exigente y competido (Téllez, 1997).
Se estimaron las ecuaciones (5) y (6) para los 4 principales
países oferentes de aguacate en el mercado de Francia, es decir: España
(incluye las Islas Canarias), México, Israel y Sudáfrica[6].
En conjunto estos cuatro países representaron el 87 por ciento de las importaciones totales de Francia en 1996.
Israel, España y Sudáfrica representan el estándar contra el cual se compara el desempeño exportador de
México ya que constituyen el grupo de principales competidores en ese mercado.
El período analizado fue 1986-1996.
Con el fin de garantizar la consistencia de los datos de
exportaciones de cada uno de los países al mercado francés se utilizaron cifras
de importaciones de aguacate de Francia reportadas por Eurostat. Las cifras de
exportaciones totales fueron obtenidas de la base de datos de la FAO en
Internet. Siguiendo la sugerencia de Richardson (1971) se usaron datos de
cantidad (en toneladas métricas) con el fin de que un signo positivo (negativo)
del residual derivado de la reducción (aumento) en el precio relativo sea
consistente con aumentos (disminución) en la participación de un país en el
mercado de referencia.
Para resolver el problema de “números índice” involucrados
en la selección del año base, otro de los problemas de aplicación del método
destacado por Richardson (1971), el análisis de descomposición se aplicó a cada
uno de los años del período completo y después se obtuvo el total acumulado del
período. Este procedimiento permite que el fin de un período se convierta en el
comienzo de otro y con se ello se evita que la selección del comienzo del
período global como año base afecte el resultado final (Jepma, 1989;
Ahmadi-Esfahani, 1995). Obviamente el interés fundamental es analizar el
desempeño exportador de México pero se presentan los cálculos para los otros
países con el fin de comparar con el comportamiento exportador de sus
competidores.
Los resultados de la aplicación del método CMS se presentan
en el Cuadro 2. El primer aspecto que destaca es que el cambio en el volumen de
exportaciones fue positivo para México y España en una magnitud muy parecida;
en cambio es negativo para Sudáfrica e Israel, aunque para este último la
reducción no es muy grande.

Al primer nivel de descomposición el efecto estructural es
positivo para todos los países lo que refleja el impacto favorable del
crecimiento de la demanda de aguacate. El impacto es mayor para Israel y
Sudáfrica y la magnitud de dicho impacto es prácticamente la misma para México
y España. El signo del residual muestra un mejoramiento de la competitividad
para México y España y una caída para Israel y Sudáfrica. La magnitud del
efecto competitividad es muy importante para México pues incluso sobrepasa al
crecimiento real de las exportaciones, no obstante su monto resulta inferior al
observado por España. Finalmente el efecto segundo orden es negativo para los
cuatro países.
El resultado anterior sugiere que las diferencias en el
desempeño exportador de los cuatro países exportadores al mercado francés se
derivan en gran medida de las diferencias en el comportamiento de la
competitividad. Es decir la caída de las exportaciones de Israel y Sudáfrica se
asocian a caídas en su competitividad y el crecimiento de las exportaciones de
México y España se relaciona con mejoramientos en la competitividad. De esta
manera el crecimiento de las exportaciones mexicanas de aguacate se ha visto
favorecido tanto por el aumento de la demanda externa como por el mejoramiento
de su competitividad, sin embargo nótese que el monto de las exportaciones
hipotéticas mexicanas asociadas al factor competitividad es inferior al de
España durante el mismo período.
Al segundo nivel de descomposición se pueden analizar mejor
cada uno de estos impactos. El efecto crecimiento es positivo para todos los
países lo que parece razonable dado el notable crecimiento de la demanda
mundial de aguacate en este período: entre 1986 y 1996 las importaciones
mundiales de aguacate crecieron 113. 4 por ciento en volumen y 109.5 por ciento
en valor. Este aumento hubiera hipotéticamente favorecido en mayor magnitud a
Israel y Sudáfrica si estos países hubieran mantenido su elevada participación
inicial en el mercado.
El efecto mercado,
por contra, es negativo para México, Sudáfrica y en menor medida para Israel;
en cambio es positivo para España lo que sugiere que los tres primeros países
están diversificando sus exportaciones de aguacate en otros mercados distintos
al francés y sólo España concentra sus exportaciones en este mercado. Esto es
compatible con el hecho de que México está reduciendo sus envíos al mercado
francés y aumentando sus ventas a Centroamérica, Canadá, Estados Unidos y
Japón. En parte la reducción del volumen de exportaciones a Francia en los
últimos años refleja el cambio en el sistema de venta por comisión a precio
fijo (Aserca, 1999).
En definitiva México parece haberse beneficiado
positivamente del crecimiento de la demanda mundial de aguacate pero no ha
concentrado sus exportaciones en un mercado como el francés que se caracteriza
por el gran dinamismo de la demanda[7].
La descomposición del efecto competitividad en sus
componentes residual puro y residual estructural estático es una de las
ventajas principales del modelo CMS mejorado. Si sólo se toma en cuenta el
modelo CMS tradicional se puede concluir que México ha ganado competitividad.
Esto es parcialmente correcto ya que al realizar la descomposición completa
puede observarse que el crecimiento de las exportaciones se atribuye en gran
medida a factores asociados a la competitividad en general (efecto residual
puro positivo y mayor al de España), sin embargo su competitividad específica
en el mercado francés se ha reducido
(efecto residual estructural estático negativo) sobre todo en
comparación con Israel y España.
La pérdida de competitividad de Israel se asocia a factores
generales relacionados con problemas de sequía que elevó los costos de
producción, afectó la calidad de los frutos y redujo su capacidad de oferta
(Aguilar, 1995). No obstante es interesante ver que su competitividad
específica en el mercado de Francia ha mejorado. Aunque España tiene también
problemas de agua su competitividad ha mejorado tanto en términos generales
como específicamente en el mercado francés.
Estos resultados sugieren que las ventajas comparativas de
México en términos de menores costos de la tierra, el agua y la mano de obra en
relación a otros competidores, así como las mejoras en la organización de los
productores y en la logística y la técnica postcosecha no han sido condición
suficiente para que el aguacate sea competitivo en este mercado específico.
Especialmente en el mercado francés parece que Israel y España disponen de
ciertas condiciones que les otorga ventaja con relación a México.
Estas ventajas se refieren especialmente a menores costos de
transporte y preferencias comerciales otorgadas por el país importador. En el
caso de España los menores costos de transporte se deben a la cercanía
geográfica al mercado y en el caso de Israel a su elevada capacidad de
comercialización a gran escala. Por otro lado los aguacates de ambos países
entran libres de arancel a dicho mercado, en el primer caso debido a la
pertenencia de España a la Unión Europea (UE) y en el segundo por un acuerdo
entre Israel y la UE para no pagar arancel en caso de tener certificado de
origen (Aguilar, 1997; Grote y Sartorius, 1995).
Sudáfrica ha perdido tanto competitividad en general como
específica en el mercado francés. En el primer caso por problemas de agua y
malas condiciones meteorológicas que han afectado sus costos de producción y en
el segundo caso por elevados costos de transporte debido a que hace gran parte
de sus envíos por avión. En los últimos años se ha reducido la proporción de
aguacates que se envía por avión cambiando al transporte por barco pero los
problemas de congestión en los puertos han dañado y retrasado las exportaciones
(Grote y Sartorius, 1995; Graef, 1995). Recientemente este país consiguió de la
UE una reducción del arancel para el
aguacate de 4 a 3.5 % en el período diciembre a mayo y de 8 a 6 % en el período
junio a noviembre dentro del sistema generalizado de preferencias (Riddick,
1998).
México presenta una desventaja competitiva en este mercado
derivado de menor preferencia comercial por el país importador y de mayores
costos de transporte asociados a la mayor distancia geográfica y a un sistema
de comercialización menos eficiente en comparación a España e Israel. El
aguacate mexicano tarda 22 días en llegar al mercado europeo y debe pagar un
arancel de 6.5 % de diciembre a mayo y de 4.5 por ciento el resto del año
(Aserca, 1999). Los aguacates españoles
llegan por tierra en 2-3 días a Francia e Israel realiza sus exportaciones a
través de una sola empresa (Agrexco) que comercializa al mismo tiempo otros
productos agrícolas lo cual le permite abatir los costos de transporte: se
estima que el flete por contenedor a Europa es de 500 dólares para Israel
mientras que para México es de 700 dólares (Aguilar, 1997).
Finalmente los efectos de segundo orden puro y el residual
estructural dinámico presentan signo negativo en todos los casos lo que se
interpreta en el sentido de que los países exportadores de aguacate no han sido
capaces de aumentar su participación en el mercado francés al mismo ritmo en
que estuvo creciendo la demanda mundial y francesa por aguacates.
CONCLUSIONES
Las exportaciones mexicanas de aguacate han crecido muy rápidamente
desde mediados de los años ochenta y la participación de México en el mercado
mundial de este producto se ha elevado considerablemente en relativamente poco
tiempo.
El análisis presentado en este trabajo sugiere que el crecimiento de las
exportaciones mexicanas de aguacate está asociado a un extraordinario
mejoramiento de su competitividad con relación a otros países competidores.
Esta mayor competitividad se deriva tanto de sus ventajas comparativas por el
bajo costo de la mano de obra y del agua como de condiciones naturales
favorables, el mejoramiento de las técnicas de producción y de corte que han
aumentado la calidad del producto, mejoras logradas en la técnica postcosecha y
en la logística y a otros factores como las devaluaciones de la moneda
nacional.
El estudio de caso del mercado francés sugiere que gran parte del crecimiento
de las exportaciones mexicanas de aguacate durante el período 1986-1996 puede
ser atribuido a mejoramientos en la competitividad. No obstante los resultados
de este trabajo sugieren que dicho aumento de la competitividad se asocia a
factores de carácter general pero su competitividad específica en el mercado de
Francia se ha reducido. Por el contrario la competitividad de Israel y España
en este mercado específico parece haberse incrementado. Lo anterior parece
indicar que estos países disponen de ciertas ventajas con relación a México en
cuanto a menores costos de transporte, mayor eficiencia en el sistema de
comercialización y una preferencia arancelaria por parte de Francia.
Se pronostica que la demanda mundial de aguacate seguirá creciendo y México
dispone de ventajas potenciales para aumentar su participación en el mercado.
Sin embargo las ventajas comparativas tradicionales no son suficiente para
mantenerse en mercados específicos como el de Francia donde los costos de
transacción son importantes para competir con otros oferentes. Si México desea
mantener o ampliar su participación en el mercado francés del aguacate debe
hacer esfuerzos para mejorar la eficiencia de su sistema de comercialización y
transporte y conseguir acceso al mercado libre de arancel. Además es necesario
que se realicen mayores actividades de mercadotecnia que promuevan la
preferencia por el producto mexicano (Téllez, 1997).
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[1]Alternativamente si el índice se expresa en logaritmos, un valor positivo revela ventaja competitiva y un valor negativo desventaja competitiva.
[2]Este
indicador es en realidad una versión del índice de especialización de las
exportaciones propuesto originalmente por Balassa. Su ventaja respecto al
índice de Balassa es que permite hacer una clara distinción entre el producto
específico que estamos analizando y los demás y entre el país específico y el
resto del mundo, lo que elimina el problema de la doble contabilidad en el
comercio mundial. La diferencia entre el índice de Vollrath y el de Balassa
puede ser pequeño cuando se estima a niveles muy bajos de agregación del
producto pero puede ser relevante en el caso de países grandes que dominen el
comercio mundial del producto en cuestión (Vollrath, 1991).
[3]El
“problema de orden” en la aplicación empírica del método CMS hace referencia al
hecho de que los resultados pueden variar significativamente si se calcula
primero el efecto mercado antes del
efecto mercancía o viceversa (Richardson, 1971).
[4]Debido a que el estudio se concentra en un solo producto (aguacate) y un solo mercado (Francia) la descomposición siguiendo el modelo de Jepma sólo distingue 6 efectos y no 8 como en la versión original, puesto que en este caso no existe lo que Jepma denomina “efecto mercancía” ni el “efecto interacción estructural” (Ahmadi-Esfahani, 1995).
[5]Las comparaciones entre países del nivel del índice en cada período no son muy apropiadas debido a que la estructura de las exportaciones agrícolas difiere en cada país pero si puede comparase los diferenciales entre países de sus tasas de crecimiento entre períodos.
[6]Otro país oferente importante es Kenia. Su participación en las importaciones totales de Francia fue de sólo 4 % en 1996 pero sus exportaciones a ese mercado han crecido en 487 % entre 1986 y 1996. Aunque es un competidor potencialmente relevante sus costes de transporte son todavía muy elevados debido a que gran parte de sus envíos son por avión. No obstante no disponíamos de las cifras de exportaciones totales de aguacate de ese país, un dato necesario para realizar la descomposición a un mayor nivel de agregación.
[7]Francia ocupa el primer lugar como importador mundial de aguacate con un 40 % de las importaciones mundiales, su nivel de consumo per-cápita de 1 kg es relativamente elevado, sus importaciones han crecido rápidamente en los últimos años tanto por el aumento en el consumo interno como por su creciente importancia como reexportador hacia otros países de la Unión Europea (Grote y Sartorius, 1995).